jueves, 21 de julio de 2011

Super Bock Super Rock 2011 (I)

Este año está siendo para mí bastante extraño en lo que a conciertos y festivales se refiere. Tras el fiasco que supuso a nivel público el 15000 Fest, quedarme incomunicada por culpa de mi móvil del pleistoceno en el Sonar, repetir jugada en el Vigo Tranforma y la "no comments" sesión de los 2many unida a una noche que...en fin, todas mis esperanzas festivaleras se centraban en mi cita lisboeta, con un cartel que, por fin, me hacía volver a sentir ese gusanillo en el estómago justo antes de que pase algo grande. Echo enormemente de menos a las granaínas, a Joti, mi cari, Ana y Bragas de Esparto a la hora de festivalear, pero las cosas están así ahora, y aunque me había planteado bajar a Lisboa sola la verdad es que me daba un poco de pereza, así que cuando un amigo me presentó en el 15000 Fest a una tuitera que iba a ir, y la chica me cayó bien, ya no tenía excusa más allá de la económica.
Mi querido trabajo de teleoperadora precaria y la parte proporcional de paga extra que me supusieron 2 meses en aquella ratonera hicieron el resto, y llegado ese punto, ni el hecho de tener que abandonar el festival de empalme el sábado para poder llegar a tiempo a la boda de mi prima en Extremadura (y así evitar un drama familiar de proporciones cósmicas) iba a hacerme cambiar de opinión.
El plan era un poco difuso, porque mis supuestos compis de festival compartían coche con otras chicas, pero no había sitio para uno más, así que googleé, tracé la ruta e hice acopio de billetes de bus. Quedamos en comunicarnos vía sms cuando estuviese a punto de llegar y allí me reuniría con el resto.

MIERCOLES
...Y llegó el día. Tras coger un Alsa hasta Porto, un bus urbano, patear un poco y perderme otro poco más hasta llegar a la estación de Rede Expressos dirección Lisboa, salir corriendo de Sete Ríos para llegar a tiempo a coger el último bus camino del Super Bock, un viaje de una hora que me recordó a esas subidas a la Escuela en el Especial años ha, y después de "tan sólo" 11 horas de viaje, por fin estaba allí.
Mi compi me estaba esperando en el sitio acordado, un poco agobiada y de bajón en general por la zona de acampada y demás, al igual que su amigo. Hay que decir que la acampada era, además de un mar de polvo, insuficiente para albergar a tanta gente, por no hablar de que gran parte del terreno estaba en cuesta y dormir en esas condiciones se hacía bastante complicado. Por lo demás, las duchas pues con colas como siempre, los mismos baños químicos de siempre, y como ventaja la comunicación directa acampada/zona de conciertos sin tener que dar vueltas estúpidas e inútiles rodeando recintos "as usual". Abundantes puestos de comida, y cerveza a precios razonables sin tener que andar haciendo canjes de tickets y demás. Eso sí, estamos a tomar por culo de todo atisbo de civilización, así que voy a tener que apañarme con la poca comida que llevaba y tirar luego de tendereteres. Botellonear es inviable sin un sitio cerca donde comprar nada...menos mal que la bebida no es cara
Había una fiesta de presentación para entretener la noche a semejante masa de gente, pero mis compis me dijeron que pasaban de ir ya que estaban de bajón, cansados y preferían dormir. Al cabo de un rato llegaron las dos chicas que faltaban, que sí tenían intención de acercarse un rato a ver qué se cocía, así que después de cenar algo y unas cuantas birras vamos de expedición.
Primera toma de contacto con el recinto, la zona en general no me parece demasiado grande (mala apreciación), eso sí, la carpa electrónica es canija. Vemos a un técnico de sonido con mascarilla y divagamos acerca de su enfermedad. La fiesta presentación es bastante bakala, nos tomamos unas, pero nos falta alcohol y nos sobra cansancio, así que después de un rato por allí decidimos retirarnos a coger fuerzas para el día siguiente.

JUEVES 
Como viene siendo habitual en los festivales, en la acampada no hay quien duerma, entre que me he pasado media noche resbalando por culpa de la pendiente, la gente montándola y demás, a las 10:30 parto con mis dos compañeras de expedición nocturna camino de la playa.Mis otros dos compis deciden quedarse en la acampada a esperar a unos amigos que llegan a mediodía y ya de paso buscar el chiringuito para cargar los móviles. Quedamos en vernos luego.
En la info del festival decían que había buses a la playa, así que nos dirigimos hacia la entrada. Vamos contra corriente, toda la gente marcha en dirección contraria camino del parking o pateando hasta la playa. Pregunto a una chica y dice que son 2 kilómetros...eso no es ná. 
Vamos a la entrada y vemos una cola bastante larga, yo voto por andar pero mis compis no lo ven claro, así que nos ponemos a la cola, que bordea el recinto y es bastante más larga de lo que parece.No se ve ni un puto bus en el rato que llevamos (supuestamente los hay cada 10 minutos) Sigo votando por andar, María me apoya, y Bea aunque en contra se une a la mayoría.Ellas fueron el día anterior a la playa en coche y dicen que está lejísimos, yo pienso que quizá campo a través haya un atajo. Echamos a andar, no hay atajo, solo seguir la carretera. Después de una parada técnica para comprar agua en una gasolinera y cruzarnos con unos cuantos buses (sic! ) llegamos a la playa dos horas después.
La playa, eso sí, merece mucho la pena
Por fin sol y playa!
Es un arenal enorme del estilo de A Lanzada pero a lo bestia, el agua está fría pero me paso media vida dentro de ella porque fuera te torras (oh, sí, sol por fin!!!). Metamorfoseo en sirena, nos tomamos unos helados en el chiringuito y pienso que la vida puede ser maravillosa.
A eso de las 17:30 nos piramos a coger el bus (sí, esta vez no hay discusión) Hay una cola hasta el infinito, esperamos al sol y nos quemamos. Pasa una hora, y dos, ya estamos en la cabeza de la cola y el próximo bus es el nuestro, pero no llega. La patrulla de guardinhas que estaba esperando en la parada se pira ...en teoría los buses acababan a las 19:00 (ya son las 19:30), pensamos que no van a dejar a toda esa gente allí tirada en medio de ninguna parte, pero no viene ningún bus y la cosa mosquea.
Empiezo a agobiarme un poco y a pensar que, quizá, después de 2 horas de espera, tengamos que terminar por volver andando. Llega un coche de la organización y la gente empieza a disolver la cola y echar a andar. Horror.
Nos acercamos al tío de la organización, dice que los buses van a llegar pero no sabe cuando ya que la carretera está colapsada por el tráfico, los coches hace tiempo que no avanzan. Casi todo el mundo se pira (la cola seguía siendo mundial detrás de nosotros) Mis compis optan por esperar a que venga, yo optaría por andar pero no me apetece esa pateada sola, así que espero.
Llega un tío con un coche hasta arrioba de neveras repletas de cervezas, refrescos, patatas fritas y chuminadas varias. Veo a DIOS en ese hombre que vende latas de cerveza frescas por 1€. El pavo hace el agosto con nosotros, un grupo de portugueses opta por llamarlo "Brasil", ya que lleva una camiseta de allí. Son las 8 y pico y me voy a perder a The Walkmen. Echo pestes de la organización y me quiero emborrachar.
Por fin llega el bus cuando ya les había dicho a mis compis que iba a optar por ir andando ya que a los Kooks quería ir sí o sí...los últimos en partir andando vuelven corriendo, la vida vuelve a ser maravillosa a pesar de que vamos tan lentos por la retención que nos adelanta gente andando. Brasil tambien nos sigue con sus cervezas frescas, está contento por el negocio que ha hecho y se siente Papá Noel, se dedica a lanzar paquetes de patatas de regalo. Uno de dá en la cabeza, será mi cena. Pasamos junto a las explanadas del parking atestadas de coches y me acojono, mucho.
Llegamos a la acampada a las 21:00, "solo" hemos tardado 2 horas y media en volver de la playa, la tienda de nuestros "compis" ha desaparecido, ni un sms, ni una nota, nada. Es tarde y en este punto decido que ducharse es prescindible pero perderse más conciertos no. Mi segunda máxima festivalera ese fin de semana será "no he venido hasta aquí para ver los conciertos en una pantalla gigante"
De los 5 iniciales quedamos 3, las chicas quieren cenar algo, yo quiero ver a los Kooks así que me marcho escopetada. Como nadie tiene batería en el móvil fijamos un punto de encuentro al final del concert de los Artic Monkeys.
Soy consciente de que voy a  ver los conciertos sola, ya que encontrarse con alguien allí es como buscar una aguja en un pajar, pero no me importa, al fin y al cabo los conciertos me motivan a más no poder, y estaré a lo que hay que estar. 
The Kooks
Los Kooks son divertidos, nada del otro mundo, en realidad, pero luego vienen Beirut y quiero estar delante, así que invierto gran parte del tiempo en ir ganando filas Estar sola ayuda, una persona sola cabe en casi cualquier hueco. La gente está bastante callada en general, animada pero sin montarla, es fácil localizar los grupos de españoles. Hay varios grupos de ingleses semicomatosos montándola parda...huyo de ellos como de una invasión zombie.
Cuando empieza Beirut estoy en 10ª fila más o menos, veo todo bastante bien, y se escucha mejor aún (si no fuera porque tengo detrás una parejita de españoles que no paran de parlotear) Me cambio de sitio y todo es silencio absoluto, la gente está emocionada tarareandon las fanfarrias de las trompetas.
Zach, si tú quisieras y yo me dejara...
Siempre me ha parecido que Beirut son como una banda de pueblo pero en plan bien, me caen las babas de felicidad y me enamoro del cantante...nunca soplar una trompeta me había parecido tan erótico...pero con el apellido que tiene el señor Zach no podía ser de otra manera XD. Disfruto del concierto como si no hubiese un mañana, me desgañito entonando la melodía de "Nantes" y con "Sunday Smile", casi se me cae una lagrimilla en medio de "Elephant gun", hay una comunión brutal entre el grupo y el público...no quiero que ese concierto termine nunca. 
Pero se termina, y le toca la cita a los Artic Monkeys, estoy bastante adelante, así que decido no moverme, el ambiente se está haciendo cada vez más incómodo y la gente se apiña hasta límites insospechados. Y cuando empieza el concierto la gente se vuelve loca. Toda la parte delantera se convierte en una enorme melé, los ingleses han tomado el territorio y la gente se empuja de un lado al otro. Se me desabrochan los playeros, la gente pisa los cordones y temo por mi vida. No, agacharse NO es una opción. Un chico trata de ir hacia atrás con una chica semiiconsciente a la que arrastra como puede, unos tíos borrachos se le encaran y casi se lía...aprovecho el hueco que está abriendo para huir de aquel infierno, tardo 3 canciones en llegar a una zona medianamente habitable, el polvo que levanta la gente al saltar lo envuelve todo y el aire es irrespirable...ya entiendo lo de la mascarilla del día anterior y los de la gente con pañuelos anudados al estilo oeste...ay! mi pobre alergia!!!!!
Decido que ya va siendo hora de comer y beber algo. Veo la mitad del concierto por una pantalla gigante mientras como plácidamente unos trozos de pizza sentada en un banco, luego me voy un poco más adelante, pero lejos de la "zona cero"
Podría ser cualquier cosa, pero juro que son los Artic Monkeys
El concierto termina y  me dirijo al punto de encuentro, me doy cuenta de mi error, ya que hay demasiada gente que ha elegido el mismo sitio. Espero un buen rato a que la explanada del escenario principal se desaloje, pero encontrar a alguien allí es tarea imposible. Me voy a dar un voltio por la carpa, que si ayer era enanísima hoy con tanta gente parece una casa de muñecas. Quiero quedarme a ver a James Murphy, que ya me lo perdí en el Sonar, pero aún falta una hora, estoy cansada, sola,  y esa música chundachundera y el exceso de gente no me motivan a esperar en absoluto. Me piro a la tienda, 10 minutos después llegan Bea y María. Sin noticias de los desaparecidos.

Seguiremos informando

domingo, 3 de julio de 2011

Feos que me ponen

Por fin ha llegado el verano y con él una de mis épocas favoritas del año: la temporada festivalera; y como este blog estaba quedando muy serio y trascendental, sin ser yo nada de eso, he decidido darle un toque más mundano y banal, en plan "corazón de verano".

Ya sé que no soy rubia ni tengo esa voz tan "osea" que tiene Anne Igartiburu, esa mujer que tuvo el privilegio de rascarle la cabeza a John Cobra como si fuese un perrito (siempre la envidiaré por eso), pero aún así trataré de hablaros de mis feos favoritos, eso tíos que, a sabiendas de que son poco agraciados (en el mejor de los casos) por algún motivo que desconozco despiertan mis instintos de apareamiento en cuanto abren la boca y sueltan dos estrofas de cualquier canción al azar, y me se sube todo asín tan de golpe que acaban por parecerme unos pedazo de maromos con los que me casaría y tendría 20 hijos tan feos como su padre, aunque eso no me importaría en absoluto. Puede que sea mi vena grupil, puede ser la erótica del escenario o yo que sé, pero el caso es que aquí va mi listado de feos, post que trataré de actualizar cuando se me ocurran más sujetos en cuestión, y post para el que espero vuestra colaboración, pero eso sí, la condición "sine qua non" es que el tío sea feo, porque que te ponga un tío que canta bien y encima está medio bueno como que le quita mucho mérito al asunto.

Empecemos pues este ranking , y como no podía ser de otra manera en el puesto #1 está mi querido y no suficientemente adorado J, Juan Ramón para los amigos. ¿ Qué puedo decir de este hombre que no haya dicho ya? Una de los pocas personas que ha conseguido que yo me quede callada sin saber qué decir (eso tiene mucho mérito, creedme), por no hablar de el día que perdimos dos aviones solo por ir a una discoteca donde iba a estar él (bueno,vale, y por emborracharnos mucho también) y quedar obnubilados con la  estampa de J montado en su moto, pelillos al  viento, saliendo del Ruido Rosa. Que sí, lo admito, es feo, puede que hasta sea un poco soso, pero es que es abrir la boca y ya me pierdo, y ya si pone la cadera así medio de lado con el culito pa fuera....ay omá

Mi pose favorita de J



Siguiendo con el ranking en el puesto #2 tenemos al Nosferatu del siglo XXI, al hombre que se viste como un cura sin serlo, a mi calvo favorito, al gran Billy Corgan. Este además tiene el agravante de estar como una puta cabra (bueno,vale, J es politoxicómano...y qué?) y no tener absolutamente ningún criterio para saber discernir entre una canción suya buena y un truñaco, y los mismo te saca un disco que te mueres (El Siamese Dream siempre estará entre mis 5 discos favoritos) como te amenaza con sacar 5 discos de descarga gratuita online que, lo admito, no me he atrevido a descargar aunque solo sea por el amor y adoración que le profeso a este hombre (y que quiero que siga siendo así). Yo creo que el problema de Billy es que necesita un estilista que le diga que el rollo túnica no se lleva, pero yo se lo perdono todo si me canta esta canción 

Reconozco que en esta foto da un poco de miedito


En el puesto #3 estaría Dave Grohl, ex componente de un grupo cuyo cantante nunca podría estar en este ranking por motivos más que obvios, pero Dave es otra cosa, no sé por qué siempre me ha parecido que en el escalón evolutivo de mono a hombre la naturaleza se había saltado un paso con Dave...y aún así en el vídeo que sigue...quién fuera micro!



En el puesto #4 estaría ese hombre con eternas pintas de enfermo, que además tiene un estilo cuanto menos peculiar de bailar, y encima un ojo a la virulé que reconozco que acaba por ponerme nerviosa al cabo de un rato. Es que a mí Tom Yorke es uno de esos tíos que siempre me han despertado ternura, aunque sólo sea porque parece que acaba de salir de una huelga de hambre muy larga y necesita un buen filete (y lo que surja)


Recién llegado a casa de una mala noche? No, el chico es así de serie

Supongo que hay mucho más, pero mi nivel de grupismo no llega al punto de querer profesarles amor eterno como a estos cuatros señores. Anyway, seguiremos informando, que para eso tenemos todo un verano de festivales por delante