lunes, 23 de abril de 2012

Tabula rasa

Esto es lo que queda de mi mapa de Amsterdam después de 3 semanas. Parece recién rescatado de la zona cero de alguna catástrofe; ha sido atropellado por una bici, azotado por el viento, pintarrajeado, restaurado con cinta adhesiva, y unas cuantas manzanas del centro han desaparecido como consecuencia de un día de lluvia. Seguramente tendré más mapas de esta ciudad, pero este siempre lo conservaré con cariño, porque este mapa es un superviviente, y ha sido mi mejor amigo a lo largo de estas semanas.
                                                                                                                                                                  El último superviviente
He dejado de perderme, o al menos ahora cuando me pierdo logro encontrarme yo solita mirando solo el mapa, sin gps, y sin balbucear nerviosa a algún viandante aquella manida frase de "no sé donde estoy". Los anillos concéntricos de canales han dejado de ser un laberinto que desafiaba constantemente a mi sentido de la orientación, y aunque sigo sin confiarme, logro llegar a los sitios con relativa facilidad.
He recorido el mapa de este a oeste, de norte a sur, me he salido incluso de él mientras buscaba un sitio donde echar raíces. He visitado los pisos más infames que os podáis imaginar, y mira que yo pensaba que lo había visto todo en materia de pisos de alquiler, pero nada comparable con esta ciudad, amigos. He visto habitaciones por 500€ donde solo cabía un colchón tirado en el suelo, áticos en los que para usar el baño tenías que salir de tu precioso ático con vistas al canal en el puto centro, recorrer un largo pasillo, bajar las escaleras y entrar en la casa del casero, y se suponía que tendrías que hacer eso cada vez que quisieses usar el baño...eso, o comprarte un orinal, claro. También me citaron de manera clandestina rollo "cuando llegues a la calle tal me llamas y te voy a buscar" porque era una vivienda social y la familia alquilaba una habitación y si los pillaban se les caía el pelo. Pero el más gracioso sin duda fue un piso en el cual dentro de ese mismo cuarto que alquilaban (y no en un espacio común) ejerciendo de cabecera de la cama estaba la mampara de la ducha, de la ducha común de todo el mundo, claro; y el supuesto armario para colgar la ropa (ya que en la habitación lo que yo pensaba que el arnario era la ducha, y lo que yo pensaba que era una estantería de cds era el armario) estaba en un galpón que a su vez estaba al fondo del patio interior al que daba mi habitación, patio a su vez compartido con la cocina.
Luego estaba el tema de los pisos más o menos normales pero en los que debido a la enorme demanda de habitaciones y la poca oferta de pronto te ves inmerso en una especie de casting donde tienes que ser elegido como el compi más chachi para el piso. Así que cuando encontré una minihabitación en un ático más o menos chulo en una zona bastante molona (podíamos llamarlo casi el puto centro, pero no me mola presumir) y donde además no me ponen pegas por traerme al minino, me sentí bastante afortunada.
Mi compi de piso es holandés pero es, cuanto menos, peculiar: no tiene bici y se pasa el día fumando porros. Eso es bastante poco holandés. De hecho no para de ofrecerme maría a todas horas y yo en plan super sana diciendo que no porque no me quiero convertir en una fumadora habitual de maruja . Se ofreció a ayudarme con las maletas el día que me mudé al piso, me fue a buscar y me trajo en coche, eso también es bastante poco holandés, ya que aquí se supone que todo dios es autosuficiente y se tiene que buscar la vida por si mismo. El primer finde que estuve en casa se nos jodió la cerradura de la puerta y tuvimos que esperar al cerrajero, mi compi me ofreció una copa de ron, yo le dije que no me molaba el ron pero gracias, me preguntó qué solía beber, yo le dije que whisky, al cabo de un rato salió a comprar y volvió con una botella de whisky para mi. Parte de su familia es árabe, y aunque él fuma porros como un carretero y bebe ginebra como un lord inglés, resulta que no come cerdo porque es musulmán, y me ha pedido por favor que use una sartén especial para cocinarme mi cerdo ya que él no cocina cerdo en sus sartenes y que la friegue con otro estropajo. A mi me da igual, y me parece gracioso convivir con las rarezas de otra gente después de tantos años viviendo sola...si yo voy por ahí diciendo que creo en los elfos, quién coño soy para cuestionarme las creencias fantásticas de otro, si para él Mahoma es como Tolkien para mi? El muy capullo me vacila a saco porque soy un poco lerda con el inglés y a veces me habla rápido y no me entero, pero luego nos sentamos a cenar juntos por la noche, me cuenta sus movidas y mola. Creo que nos vamos a llevar bien.
Mis jefes tampoco parecen holandeses, yo creo que podrían pasar por granaínos si no fuera porque hablan raro, aunque eso quizá sea el dato más característico de los granaínos. Uno de ellos es más el crack de los programas informáticos, el otro es más el crack de las ideas. Son mogollón de graciosos, sobre todo el crack de proyectos, siempre está con comentarios chistosos acerca de los paisajistas (aka jardineros), los de las estructuras (aka frikis) o lo raros que somos los españoles. Un día se puso a freir unos huevos a la hora de comer, echó un chorro de aceite en la sartén, un chorro, y decía que los estaba friendo al "spanish way", yo me descojonaba, el pobre flipó cuando le dijimos que nosotros los freíamos con mucho más aceite, rollo piscina. Mención especial tiene el capítulo del día de la entrega brutal esta del concurso, estábamos currando a saco la noche antes de la entrega después de una semana casi viviendo en la nave donde está nuestra oficina, y aún nos quedaba la noche, que pintaba larga. Desapareció escaleras abajo y volvió al cabo de un rato con cara de felicidad, y con un balón un poco desinflado. Los niños salieron corriendo detrás del balón y se perdieron en la inmensidad de la nave dando pegues, improvisando porterías y picándose mutuamente, al cabo de un rato todos volvimos al tajo con fuerzas renovadas. Es una de las cosas más inteligentes que he visto hacer en mucho tiempo.
El crack de los programas informáticos es el que lleva los temas de contrataciones, becarios y demás. Se está portando genial conmigo, me echó un cable buscándome un alojamiento provisional mientras no encontraba piso y este finde me avisó de una feria de fantasía que había cerca de Utrech, ya me tiene calada con mis frikismos de Tolkien :)
El ambiente en el trabajo salvo esos días de entrega brutal es afable y relajado. Creo que voy a estar bien aquí. Todavía ando un poco despistada con el manejo del Mac, que nunca entenderé para qué coño un Mac para luego meterle el windows para poder instalar el puto autocad, por no hablar de ese ratón tan infame que tienen los Mac (aka puto Mac), y aún más despistada con la barra libre de curvas que campan por doquier en los diseños de la oficina, pero creo que con interés son cosas que se pueden solventar, y por mí al menos no va a quedar el intentar hacerlo lo mejor posible.
Mi vida social sigue siendo casi inexistente, y eso es lo que más me preocupa ahora: tener gente con la que salir a tomarme un argo los fines de semana, que yo no estoy acostumbrada a esto de "fui a tomarme una y me volví pronto a casa". Y conste que ahora con eso de hablar en inglés todo se me hace muy trabajoso y cansado y llegada una hora del día me entra la modorra. Anyway, estoy haciendo todo lo posible por avanzar en ese aspecto, pero todo aquí avanza muy despacio y yo no soy una persona paciente precisamente. Como alguien decía, esto no es un Erasmus, en un Erasmus toda la gente llega en un momento concreto y en las mismas circunstancias, y ahí es super facil empatizar y hacer piña.  Tú llegas a la ciudad en tu momento concreto, y el resto del mundo está en el suyo, y eres tú el que tiene que hacer el esfuerzo por enganchar en ese engranaje, y no siempre es fácil.
Esta semana por fin pude visitar uno de los rocódromos de la ciudad, me he apuntado a un foro de expats para conocer gente, me he comprado el abono de los museos para poder ir a todos sin preocuparme de tiempo, pasta, etc. Ya tengo el dichoso sofinunner que es como el número de la seguridad social holandesa, super necesario si quieres tener una cuenta bancaria, y me siento un poco mal porque vuelvo a tener cuenta en ING después de haber cerrado la mía en España, pero chicos, es que era el único banco que no me ponía mil trabas para hacermela, y yo ahora no estoy para trabas, que hasta recargar la tarjeta del movil con la dichosa maquinita en holandés me parece el gran reto.
Sigue haciendo frío, aunque no sé si es que ya me he acostumbrado o qué, que ya lo siento menos. Espero que también pronto se empiece a diluir el emocional.

domingo, 1 de abril de 2012

Aclimatando

Los holandeses son currantes y cabezotas, algo así como los enanos de la Tierra Media. Podían haberse ido a vivir a un sitio más fácil de colonizar, pero no, ellos sentían apego a su tierra aunque fuese una ciénaga que ya la quisiera Yoda en Dagobah, y pese a que todo estaba en contra se pusieron manos a la obra. ¿Que estamos por debajo del nivel del mar? No pasa nada, unos cuantos diques, desecamos el terreno, se compacta un poco aquí, se drena un poco allá y listo. ¿Que perforas un poco y sale agua? Pues se drena otro poco, se compacta y listo (siempre negativa, nunca positiva!). Ahora mismo he subido 4 escalones para entrar en el portal y luego he bajado quince, así que estoy sin ninguna duda por debajo del nivel del canal que pasa justo aquí detrás, es un poco como estar en una pecera donde no ves nada fuera porque en realidad el pez eres tú.
Las casas holandesas también están pensadas para los enanos o la gente de hobbiton, las fachadas son estrechas, las escaleras son estrechas y empinadas, y creo que no he visto aún ni una sola escalera que no sea compensada (momento deformación profesional on: para los no doctos en la materia una escalera compensada es aquella en la que cuando en cualquier otra escalera del mundo habría un descansillo para girar y seguir subiendo/bajando, aquí hay más escalones para que mientras giras subas, bajes o te mates) ninguna casa cumpliría la normativa española y sin embargo las casa están de puta madre.

Como el terreno es una mierda las casas aquí son bajitas, una casa de 4 plantas es ya una señora casa, una de 6 plantas ya podría ser considerada un rascacielos. Como el terreno es una mierda los cimientos ceden y las casas se tuercen, pero mola porque parece que han salido de fiesta todas juntas, se han emborrachado y bailado y ahora vuelven a casa apoyándose las unas en las otras para no caerse. Son un poco sureñas en realidad.

La bandera de Amsterdam es también muy sureña, a mi me recuerda a un disco de los Planetas, lo que é, é, pero la veo y me dan ganas de ponerme "una semana en el motor de un autobús" y lanzar "vivas" a Graná. Igual esto último no es cosa de la bandera y solo soy yo y mi frikismo planetario.

La gente en esta ciudad es un poco sureña también, el día que yo llegué hacía un sol increible y todo el mundo estaba terraceando. Al día siguiente bajó el frío de flipar, pero la peña ni se inmuta, siguen con sus bicis y con su vida como si nada. Lo primero que me he comprado en la ciudad fueron unos guantes en un puesto de guiris. Yo no quería comprar nada en un puesto de guiris porque oficialmente no soy una guiri, y mucho menos comprarme unos que pusieran "Amsterdam" como si fuese una paleta que viene de finde y tiene que llevarse el kit complerto con el nombre de la ciudad en la que estuvo por si luego se le olvida. Pero es que los escaparates de las tiendas están con ropa de primavera aunque aquí haga un frío de flipar. Esta gente es super optimista y cree que la primavera acabará llegando. Me mola pensar que va a ser así, me mola que piensen así.

Me compré unos guantes de esos que les quitas y les pones los deditos, muy monos ellos, muy de invierno. No me compré gorro porque eran muy feos y por ahora prefiero morir congelada que perder mi jlamur, pero como esto siga así mañana me compro uno con una hoja de maruja bordada y a tomar por saco. Hoy fui al cortinglés, que aquí no se llama cortinglés, se llama V&D y una chica muy maja me preguntó una cosa que me sonó a chino, me ofreció hacerme la tarejta air miles, la travelclub holandesa, esa con la que voy a sumar miles de millas para poder viajar mucho en mis próximas vacaciones. Aquí también hay zara, y breska, aún no he visto ningún estrafalarius, y no hay un solo primark para comprar calcetines baratos (echo de menos mis calcetines de la nieve fake que compré en el Primark antes de venirme y que no me traje), ni women's secret, ni oysho, y lo siento pero la ropa del H&M aquí es igual de horrible que en España, no me mola nada. Los cadena 100 aquí se llaman HEMA y tanto te puedes comprar un perrito caliente como un sacacorchos o una caja de paracetamol, todo es muy muy raro.

Lo más raro es ir al super, yo pensaba que con el inglés me llegaría, pero en el super todo está escrito en la cosa esa rara que hablan, ya he aprendido dos cosas: straat es calle, plein es plaza,kade es canal (ya van tres), también he aprendido que si te confundes de ferry al ir al norte, aunque sean gratis, es una putada muy gorda. La gente debe de comer poco aquí porque todo en el super está en paquetitos muy pequeños, igualito que en Galicia, así también me pongo yo delgada, rubia y alta. Yo creo que a estos los invitas a una boda gallega y mueren de indigestión. La leche es fresca y los envases son retornables, pero la recogida de basura no es selectiva. Esto me ha dejado totalmente alucinada. En algunas plazas por lo visto hay contenedores de vidrio y plástico, pero lo normal es que la gente la deje en su calle encima de la baldosa marcada a tal efecto (yo aún no la he visto) el día de la semana que toca (aún no sé cual es, pero me han dicho que cuando vea basura en la calle, aproveche)

Bueno, pues como os contaba lo de ir al super es una odisea, me pasé media hora mirando el expositor de los quesos con cara de pez, al final cogí uno que tenía así como frutitos secos y cuando llegué a casa y lo probé resulta que era comino ¡¡¡¡puajjjjjj!!!!!! ¿Por qué una buena persona querría echarle comino al queso? Yo no soy nada de tirar comida, pero ESO no me lo pude comer. Ah, también aprendí eso: komijn= comino (si es en el queso= caca) Si vas al super vete al menos con una hora de tiempo porque vas a tener que mirar todos los dibujitos de las cosas como si fueses un niño pequeño. También me compré un champú, bueno, podía haber sido lavavajillas, pero estaba al lado de un bote de H&S así que me arriesgué (uahhhhhh, a lo loco!!!!!)

Mi teléfono ya es casi holandés, ahora le metí una tarjeta de T-mobile y me manda mensajitos que no entiendo, se ha integrado de puta madre el cabrón, yo también lo haría así de guai si tuviera bluetooth y googlemaps, no te jode! El otro día fui al consulado español y una señora muy maja me dio la bievenida a Holanda, todo así muy célebre, me sentí importante. El consulado español está en un edificio muy viejo, pero mola porque todo el mundo habla español y por un momento puedes dejar de esforzarte todo el rato, las sillas de la sala de espera del consulado eran todas diferentes, yo creo que las robaron de la basura o algo, como el país está en crisis pues tampoco me parecería tan raro. Mañana es mi primer día de trabajo y estoy un poco nerviosa, por eso escribo aquí chorradas. La gente parece muy preparada y tengo miedo de no estar a la altura, ya sabéis, el típico complejo de inferioridad gallego...en fin, que espero no decepcionarles. Mañana me prestan ya la bicicleta y seré un poco más holandesa.El jueves tengo cita para que me den el sofinummer o algo así y ya podré abrirme una cuenta en un banco holandés y ser casi casi holandesa del todo.

Por ahora he sido muy buena, no me he drogado, no he ido de putas, no he salido ni me he metido en líos. Tampoco me he fijado en los chicos porque estaba demasiado ocupada llorando sintiéndome sola y echando de menos a mis amigos, familia y gato. He pasado de la risa al llanto unos mil millones de veces. La felicidad puede ser recibir un whatsapp o un email de algún amigo, y el mayor drama quedarte sin tarifa de datos en el móvil. La vida es una montaña rusa y en la distancia todo absolutamente todo se magnifica.

Me he perdido unas mil veces, aquí el agua no es un referente en absoluto, y como te equivoques de lado del canal te tienes que ir a tomar por saco a cruzar al otro lado, eso si no llegas a un paso sin salida y te tienes que volver por donde viniste.

Seguiremos informando