miércoles, 9 de mayo de 2012

Queen's day

No es que yo sienta simpatía por la monarquía, más allá de la princesa Leia y el cariño que sentimos las granaínas por la reina de Inglaterra gracias al Grupo de Expertos Solynieve, pero después de un mes viviendo en Holanda y de oir mil y una cosas acerca de la madre de todas las fiestas, del despiporre hecho ciudad, pues como que a una le pica la curiosidad. Y si encima semejante fiestón lo hacemos coincidir con mi primera visita en la diápora después de llevar casi un mes de vida monacal en lo que a excesos etíticos se refiere, pues qué quéreis que os diga, no me pasaban las horas para semejante momento.
La fiesta esta es, cuando poco, curiosa, porque va cambiando de fecha según el cumpleaños de la reina en cuestión, y ahora mismo el cumpleaños que se celebra es el de una reina que ya se murió, pero como su hija y actual reina resulta que cumple en enero y por estos lares no son buenas fechas como para hacer una fiesta en la calle, pues decidió dejarlo donde estaba para que la gente pudiese celebrar este día por todo lo alto.
Ya llevaba semanas observando como los lineales de los sumermercados se iban llenando del color naranja, como la ciudad se iba engalanando para la ocasión, primero con los cacharros de feria en la Plaza Dam.
Luego con esos carteles pseudoapocalípticos colocados en los principales puntos de la ciudad que contaban las horas para tamaño evento

Y llegó el día, o más bien la tarde anterior, y la ciudad se dio a la fiesta y el desenfreno, y desde tempranas horas de la tarde ya te podías encontrar a gente engalanada para la ocasión bebiendo en una terraza, las primeras marcas en el suelo reservando el puesto para el mercadillo del día siguiente, y muchas, muchas ganas de fiesta.
 
Desde batukadas a conciertos en las angostas calles del centro con escenarios flotantes montados directamente sobre el canal
Este país puede tener muchos defectos, entre ellos este clima tan infame, el nefasto servicio que se da en los bares y restaurantes por unos precios desorbitados, la comida, tener que pagar por casi todo, estar gobernado por la ultraderecha (algo que no deja de chirriar con esa idea de tolerancia y buenrollismo que tenemos de los holandeses en general, pero que es un hecho constatado); y vale que esto es Europa y aqui los bares cierren a horas tempranas para la mentalidad española, pero lo que no se le puede negar a esta peña es que saben divertirse, y que cuando hay que hacerlo lo dan todo, pero todo todo.
El día de la reina en cuestión es una fiesta de día, de las típicas fiestas que te levantas temprano, empiezas a beber y a la 1 de la tarde ya no sabes ni donde tienes el pie izquierdo. He de decir que el concepto de fiesta de día es algo que me fascina, tiene algo de especial eso de no tener que agazaparse en la oscuridad de la noche para chuzar a base de bien, sino hacer público el estado de embriaguez colectivo, sentarte en un banco a retozar al sol mientras observas a la gente pasar, y volver a casa al caer de la noche tambaleándote de felicidad. Tambien tienen algo como de antaño, recuerdos de sesión vermú y verbenas, tan  ligadas a la idiosincrasia gallega. Creo que las borracheras más de risas y de las que mejores recuerdos tengo han sido siempre de día, porque uno sabe a qué hora empieza a beber, pero es que eso de tener todo el día y toda la noche por delante no tiene precio!
El día en cuestión amaneció magnífico, es más, ha sido el mejor día que hemos tenido desde mi llegada a este país. Días antes, semanas incluso, el accuweather amenazaba con mandar el diluvio universal y aguar la fiesta más si cabe, que ya es difícil en una ciudad cubierta de canales, pero llegó la fecha señalada y era imposible vislumbrar una sola nube en el horizonte. Los conspiranoicos dicen que lo mismo que en determinados lugares se bombardean nubes para que suelten agua donde no llueve, que aquí se dedican a desintegrar las nubes precisamente para evitar eso, ya que no es normal que en una ciudad donde el color natural del cielo sea el gris, de pronto llegue el 30 de abril y el sol luzca espectacular.
Conspiración o no, el sol brillaba en lo alto en todo su esplendor cuando salimos de casa provistas de provisiones y empezamos a cruzarnos con las barcas más madrugadoras.
Como no es plan empezar a beber copazos después de desayunar con el sol cayendo a plomo nos dirigimos a un supermercado para comprar birras. Primer escollo: en el supermercado en cuestión han desaparecido, se han desintegrado, los lineales de cerveza. Recordáis aquel pasaje de "la historia interminable" donde Atreyu está observando la nada? Pues tal cual.
Pero como no somos mujeres de esas que aceptan un no por respuesta así sin más nos dirigimos a un segundo supermercado. Entro y veo un palé entero del ansiado líquiso, y encima fresquito....mmmmm, y justo al lado un cartel que tanto podía estar en chino como en arameo porque lo único que alcanzo a entender es que habla de tan señalada fecha como es hoy. Muy amablemente le pido a un chico que me lo traduzca y me dice que en el día de hoy solo se puede comprar la cerveza por unidades, una sola unidad por persona y compra: 1 lata= 1unidad, 1 pack de 6 latas=1 unidad, 1pack de 14 latas= 1 unidad, 3 latas sueltas= error!!!!!!! Los packs de 6 se han agotado, y cargar con 14 cervezas se nos antoja demasiado teniendo en cuenta que tenemos las mochilas llenas de combinados de alta graduación, así que quedamos abocadas al momento absurdo de entrar y salir varias veces del super comprando una lata de cada vez, sin poder evitar que nos de la risa tanto a nosotras como a la mitad del personal del supermercado ante lo absurdo de la situacion, a la que podríamos poner esta música, o esta otra .
Ya de hacer el gañán, hacerlo por algo, así que nos decantamos por un segundo desayuno acorde con la ocasión. Una cerveza de 11,6% de alcohol...casi ná.
Es la típica cerveza que puedes encontrarte por estos lares, tan amantes de cervezas aguadas como La Heineken como de cervezas potentes y con cuerpo, como esta. La lata está del tiempo, y aún así entra sola...medio litro después ya estamos achispadas y dispuestas para dejarnos poseer por el espíritu de la fiesta.
Si hay que explicarle de qué va el día de la reina a alguien que nunca haya estado aquí podríamos definirlo como una mezcla entre un concierto de la París de Noia, el feirón de los Mallos, Os Caneiros y con toda la gente vestida como si el equipo local fuese a jugar la final de la Champions League. Si lo mezclas todo sale algo bastante bizarro y molón, no se puede negar.
El Queen's day es básicamente convertir el centro de Amsterdam en un megamercadillo donde todo es susceptible de ser vendido y comprado.
Lámparas maravillosas y baratijas varias

De lo bueno lo mejor, y de lo mejor lo superior

Muñecas terroríficas

Clásicos de hoy y de siempre

Hay que ser muy macho para comprarse estos pantalones

Y como no, Disney




Tambien te puedes ver teletransportado a un concierto de la Paris de Noia pero en holandés, con el resultado de que todo dios se sabe las letras y las canta menos tú, y porque corres el riesgo de que algún viejo te intercepte y te saque a bailar. En el bar de enfrente de este escenario te son muy de organizar karaokes de clásicos de hoy y de siempre del cancionero holandés los domingos por la tarde. Un día si me atrevo y estoy lo suficientemente borracha me pasaré por ahí a presenciar el espectáculo.
Y bueno, es como ir a Os Caneiros (conste que yo nunca he ido) pero nadie te tira vino ni te rompe la camiseta, o sea que te quedas con lo de los barcos y lo de chuzarse como piojos.

Equilibrios imposibles
Los canales en general y los barcos en particular son reconvertidos en discotecas ambulantes. Sigo sin entender como en todo el día no vi a ni una sola persona caerse al canal, ni una sola pelea a pesar de que la ciudad entera estaba borracha, ni como no muere nadie ahogado este día. Yo si vuelvo a estar en este país para tamaño evento quiero ir en un barco, sí o sí.
Y bueno, ya para rematar está lo de la equipación oficial de ese día, toda la ciudad es de un naranja que por numeroso acaba dañando a la vista. Y como para casi todo, hay gustos para todos
El arreglao pero informal

Mis bichos :)

La princesa

El rey

El hombre sin rostro

Luego solo hay que dejarse llevar, sentarse en algún muelle a hablar con un desconocido y dejar que el alcohol y la naturaleza sigan su curso. Y así horas después podrás tener fotos tan absurdas como estas
No necesito a nadie que destroce mi reputación. Yo solita me basto y me sobro

Quién dijo que las pornochachas estaban pasadas de moda?
 Y qué mejor manera de acabar una fiesta que con música en directo?
 
Y los que nos mola hacer el gañán y cantar como hienas!
Y nada mejor antes de irse a casa que encontrar un tesoro abandonado y celebrar tamaño hallazgo con la ingesta de un pastelito psicotrópico
  Y a la mañana siguiente levantarse, y, como siempre, encontrar solo despojos 

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