viernes, 22 de junio de 2012

Break

Este ultimo mes ha sido muy duro, durísimo. Tener que empezar de cero con lo puesto en un país que te es ajeno no es cosa sencilla, pero cada vez estoy mas convencida de que ha merecido la pena.
Me he demostrado a mi misma que puedo, que por muy cuesta arriba que se pongan las cosas y mucho que me destrocen por dentro, siempre hay un motivo para luchar mientras tengas alguna motivación. El motivo inicial no voy a negar que fue la sed de venganza contra el que me jodió tanto, pero luego racionalizándolo todo me di cuenta que también lo hice por mi, porque este era mi sueño, y no voy a dejar que un desgraciado me lo arrebate de la noche a la mañana.
He luchado mucho para estar aquí, y darse la vuelta y volver a casa con las orejas gachas tampoco solucionaba nada, al revés. Los miedos hay que superarlos, si no lo haces dejas que te atrapen, que limiten tu vida, y nunca mas seras capaz de dar ese paso.
Ha sido duro luchar con la paranoia de que te siguen o te vigilan, de que no le puedes dar tu número de teléfono a nadie por si es un colega del innombrable, que no quieres quedarte sola en el curro...pero al final las semanas pasan y todo vuelve a la normalidad, si es que eso existe en mi vida ahora. Cuando no puedes vivir, simplemente sobrevives, te dejas arrastrar un poco en la corriente de la vida esperando que alguien te ayude a remar, o te mantienes a flote esperando que las aguas vuelvan a su cauce.
Tras la desolación inicial vino la rabia, y tras la rabia el llanto y la tristeza, un dolor infinito que parecía que nunca iba a parar, y luego el desamparo y el enfado por descubrir (una vez más)  que hay gente que simplemente no sabe estar ahí cuando la necesitas. Pero he aprendido mucho de mi misma estos meses, vivir sola en un país nuevo te cambia por dentro, te hace crecer, abrir la mente y volverte mas tolerante, y dejas de enfadarte por tonterías. Si alguien no quiere estar o no te quiere comprender, simplemente no lo hará, te pongas como te pongas, así que, para que enfadarse? Te vuelves mas paciente porque las prisas no llevan a nada y sabes que hay cosas, muchas, que se te escapan de las manos, y que todo lleva un tiempo y un proceso.
No ha sido un ejercicio fácil para mi, aun me cuesta un mundo, yo, que soy la inquietud hecha persona, obligándome a respirar hondo y repetirme eso del "take it easy". Pero aquí estoy, vivita y coleando, con ganas de comerme el mundo otra vez, y a quien se me ponga por delante para intentar impedírmelo.
Sé que solo han sido tres cortos meses, pero he crecido mucho por dentro, y me siento profundamente orgullosa de mi misma por haberme demostrado que podía vivir sin ordenador, sin libros, con apenas nada de ropa y sin todas esas cositas que tanto me gustan como mis potingues, mis frikadas, y sin apenas salir.  Me he dado cuenta de que las cosas que me hacen feliz siguen siendo las mismas, porque esas son universales y no entienden de países ni de idioma: tener un trabajo que me aporte algo y me haga sentir viva intelectualmente hablando, tener alguien con quien quedar para escalar de vez en cuando, un grupo de gente con quien puedas ser tu misma y disfrutar de las pequeñas felicidades cotidianas, como un paseo en bici por un parque, una cerveza en una terraza junto a un canal, un concierto...
Mañana emprendo el vuelo a casa, y nunca pensé que estaría tan contenta de pasar unas vacaciones en Corunha, y vale que las necesito para olvidarme un poco de esto por unos días, pero lo que más me motiva sin duda es reencontrarme con toda la gente que quiero, y volver a esa maravillosa cotidianidad que me aburría tanto, y que sin embargo ahora me fascina, porque lo que esta claro es que mi vida en estos tres últimos meses ha sido de todo menos rutinaria.
Me voy contenta y deseosa de veros, pero sé que a la vuelta Amsterdam estará esperando por mi, y yo estaré encantada de reencontrarme con ella :)

martes, 19 de junio de 2012

Cosas que me hacen feliz

Ir y volver del trabajo en ferry.
Que alguien venga desde Rotterdam a escalar conmigo.
Que me inviten a un cumpleaños y acabemos la noche borrachos perdidos en un bar del centro que debería haber cerrado hace horas.
Volver a casa pedaleando mientras amanece.
Empezar a sentir que hay gente con la que, sin mas, puedo ser yo misma.
Saber que, a pesar de todo, ha merecido la pena
Que dentro de 3 días estoy oficialmente de vacaciones, y esta vez, me las he ganado :)