sábado, 12 de enero de 2013

Cosas que aprendí en 365 días

Estaba preparando un post larguísimo acerca del difunto 2012, pero a medio camino decidí abandonarlo. En primer lugar, porque a 12 de enero ya no le veía demasiado sentido al momento revival; y por otro lado, nada de lo que escribiese iba a hacerle justicia al que para mí ha sido el año más excitante, enriquecedor, loco, emocionante y maravilloso desde que tengo uso de razón.
Así que en vez de contaros las virtudes y penurias de este año, que ya las sabéis, trataré de explicar lo que he aprendido de todo esto, que en realidad es lo único importante.

He aprendido que desapegarse de tus cosas duele mucho, porque ellas acaban siendo una proyección de lo que fuíste, lo que eres, y lo que te gusta. Pero que no tenerlas cerca también hace que te cuestiones si eran tan importantes en realidad, o solo seguían ahí por inercia. Por otro lado, para empezar algo nuevo necesitas hacer espacio en tu vida, aunque eso no quiere decir que no haya rescatado alguna que otra "joya" de mi pasado cada vez que he podido.

Descubrí lo mucho que me gusta la gente. Vamos a ver, eso ya lo sabía, soy un animal social; pero el hecho de empezar una vida de cero en otro lugar, de tener que construir nuevamente esos vínculos con otra gente, y volver a pasar por ese proceso de conocimiento mutuo con mucha gente a la vez; te hace valorar de otro modo lo que tenías en tu vida. No me malinterpretéis, yo siempre he querido con locura a mis amigos, pero tenerlos lejos me ha hecho quererlos y valorarlos aún más, y volverme más comprensiva y tolerante a sus pequeñas miserias cotidianas.

Lo que más me costó quizá fue aunar los dos primeros conocimientos en uno solo y descubrir que tu cuerpo y tu mente deben vivir en el mismo lugar. Puede parecer una perogrullada, pero no lo es. No puedes vivir tu vida pendiente del skype, ni vivir una vida ajena (la que te cuentan tu familia y amigos). Tu vida está donde tú estés, y es lo único con lo que puedes contar en realidad. Descubrí una nueva dimensión en el concepto de soledad, y es algo por lo que hay que pasar, enfrentarse tú a tú con lo que eres y decirte "esto es lo que tengo, y a partir de aquí podemos trabajar en construir algo nuevo, o podemos seguir llorando por lo que perdimos". Estar tan solo dá miedo, porque a veces descubres cosas que no te gustan de ti mismo, y otras descubres que alguna gente era mucho más importante para tí de lo que llevabas tiempo negándote. Pero ya no hay vuelta atrás, como mucho te queda una disculpa y una explicación, y el firme propósito de hacerlo mejor la próxima vez.

También aprendí que cuando lo has perdido absolutamente todo y te encuentras en ese estado de soledad absoluto, lo único que queda es tu esencia, tu "yo" más íntimo. El coraje es lo que nos mantiene vivos cuando todo lo demás desaparece, lo que nos hace levantarnos por la mañana y luchar día a día, porque seguimos vivos, porque aún hay algo por lo que seguir adelante. Y también descubrí que cuando no tienes absolutamente nada que ofrecer excepto lo que tú eres, no te queda otra opción que ser tú mismo, sin tapujos, sin máscaras; y es en ese momento cuando se conoce a la gente más maravillosa, porque te valoran por lo que eres, y ven de una manera meridiana (mejor que tú, incluso) lo que puedes llegar a ser.

Lo último que aprendí es que una vez que construyes nuevamente tu vida partiendo de la nada; que vas superando los baches, por duros que sean, y tiras adelante; un día te levantas pensando que eres feliz, sin un motivo concreto, pero lo eres. Es maravillosa esa sensación de saber que todo lo que has conseguido lo has logrado tú solo, sin la ayuda de nadie, que cada pequeño logro ha sido una lucha, y te has levantado de cada fracaso gracias a tu fuerza interior. Te sientes orgulloso, seguro de ti mismo, y poderoso. Porque está bien ponerse a prueba de vez en cuando, aunque solo sea para demostrarte de lo que eres capaz, así es como sabes que la próxima vez que caigas sabrás levantarte, por mucho que duela. Y porque me gusta pensar que mi vida puede ser exactamente como yo quiero que sea, si me lo propongo de verdad.




No hay comentarios: