sábado, 22 de diciembre de 2012

¡Ni un paso atrás!

Reconozco que, después de mi fugaz visita a España para mi tour particular, me acojoné un poquito.
Un fin de semana demasiado intenso que me dejó secuelas durante casi una semana, y por qué no decirlo, me tocó un poco la patata.
Y es que claro, después de casi tres meses sin pisar la madre patria, una llega y se piensa que todo el monte es orégano. Me imaginaba mentalmente viajando a Picos de Europa los fines de semana y envenenándome en la caliza de Quirós como si no hubiese un mañana; o jugando una partida de rol en vivo con el selecto elenco de frikis locales; comprándome el abono para el BBK, para el Sonar, el Primavera Sound o el FDN y festivaleando sin parar; y poniéndome ciega de escalopines al cabrales. Y luego piensas lo cerca que estarías de todos tus seres queridos y te entra la morriña. Soy gallega, lo llevamos en el ADN.
Y entonces me vuelvo a Amsterdam, esa ciudad que adoro, y ya nada me parece tan bonito. Hace frío, tengo un humor raruno; como he perdido una semana de clases de holandés, no me entero de nada el día que vuelvo, y no paro de recibir respuestas negativas en mi correo electrónico con respecto a los trabajos que había solicitado.
Y me acojono,claro,porque por muy fuerte que haya demostrado ser este año, soy humana.
Entonces llega la bofetada final, donde te dicen que después de llegar tan lejos, te has quedado a las puertas.
Y me hundí, ¡cómo no!. Empecé a pensar que me quedaba sin salidas, que se me iban cerrando puertas sin que pudiese hacer nada por evitarlo. Y como buena planetera me regodeé en mi desgracia por unas horas, un par de días en realidad.
Me castigué a mí misma en casa sin salir, después de sabe dios cuantos meses sin que tal cosa sucediese. Me aprovisioné de guarrerías en el súper y me puse una peli mala, una de esas de chicas, de amor y lágrima fácil.
Pero  al tercer día, resucité. Me reencontré con la escalada y mi friki escalador favorito  en estas latitudes. Por alguna razón que desconozco, a mi friki escalador favorito, que es un crack, le mola escalar conmigo; y aunque tiene un rocódromo a tiro de piedra, se viene a escalar desde Rotterdam. Por unas horas toda mi atención se centró en disfrutar de la compañía y ver cómo se portaba mi patita, y todo lo demás pasó a un segundo plano.
Al final todo es relativo. Si hay algo que he aprendido este año muy bien es a encajar las bofetadas de la vida; y este no es, ni de lejos, el golpe más duro que me he llevado últimamente. Traté de racionalizarlo, y teñirlo también de un cierto todo de despecho, no lo vamos a negar. Honestamente, no me gustaba nada la idea de trabajar en un sitio feo en el medio de la nada, y aunque el trabajo a priori era maravilloso, tampoco era a lo que me quería dedicar el resto de mis días. Intenté centrarme en eso, y en las cosas que tengo aquí que yo considero calidad de vida y que iba a perder; recordé que no era una pérdida absoluta, que había muchas cosas aquí por las que valía la pena quedarse, mucha gente que vale la pena tener cerca, y mucho por descubrir aún.
El pavo de  Navidad y la cena con los amigos hicieron el resto.
Para bien o para mal, mi aventura holandesa continúa, y sigo creyendo que todo en esta vida sucede por alguna razón, por muy retorcida que sea. Así que haré mi parte y lucharé duramente por quedarme aquí mientras a mí me apetezca quedarme. Lo que está claro es que necesito un curro pronto, estar parada sin hacer nada me hace sentir fatal; estoy absolutamente convencida de que gran parte de mi bajón fue por ese motivo
...Y ni un paso atrás! Como dice aquella frase: "don't look back, you're not going that way anymore"

lunes, 3 de diciembre de 2012

Un mundo de gente incompleta

¿Sabes esos momentos de la vida en los que, pase lo que pase, sabes que vas a perder algo importante para tí? Pues justo ahí me encuentro yo ahora, y, sinceramente, estos momentos apestan.

Se me presenta una oportunidad laboral cojonuda que no puedo dejar pasar sin luchar por ella hasta el final, pero eso implica dejar una ciudad que amo, una ciudad que se ha convertido en mi hogar, y el mero hecho de pensar en abandonar Amsterdam me llena de tristeza.

He tratado de racionalizarlo mil millones de veces, y sé que no tiene una explicación posible, aunque casi toda la gente que vive aquí lo entiende perfectamente. No sé qué tiene esta ciudad, pero llegas y te engancha. Casi todos mis amigos llevan ya algún tiempo aquí; llegaron, como yo, un día con mil sueños en la cabeza y con ganas de emprender una nueva vida.
Los comienzos no fueron fáciles para ninguno, cualquiera que haya vivido una temporada en el extranjero (no hablo de irse de Erasmus) sabe lo que es eso,llegar e intentar enganchar con la vida de los demás, dondequiera que se encuentre ese punto de encuentro. Y pasas unos meses jodidos hasta que encuentras tu sitio, pero el día que lo encuentras todo cambia, la ciudad cobra otra dimensión.
Me gusta pensar en nosotros como supervivientes, gente que lo pasó mal y aguantó el chaparrón, y luchó con uñas y dientes porque vinieran tiempos mejores, porque hace falta ser fuerte para cambiar de vida radicalmente y tirar palante con lo que venga. Siento una profunda admiración por todos y cada uno de ellos, nunca en mi vida he conocido a tanta gente divertida y vital como aquí, a tanta gente curiosa e inquieta como yo.
Mi grupo de amigos se compone de holandeses, indios, ingleses, hondureños,  irlandeses, escoceses, sudafricanos, franceses, portugueses, italianos, suecos, daneses, y algún que otro país que se me habrá olvidado...parecemos la comisión de fiestas de la ONU, y cualquier excusa tonta es suficiente para quedar cualquier día de la semana para tomar unas cañas y volver a  casa a cuatro patas...en qué otro lugar del mundo voy a tener esta mezcla? Lo pienso y tengo la convicción de que cualquier lugar ya no será suficiente para mí. Nunca en mi vida me he sentido tan llena de vida ni tan feliz como en los meses que he pasado en esta ciudad.
 A pesar de las adversidades, que las ha habido (y gordas), emprender esta aventura ha sido la mejor experiencia de mi vida, y no quiero que se acabe, porque todavía me queda taaaaaanto que descubrir aquí!. Cada día es nuevo y diferente, nunca sabes qué va a ocurrir ni a quien vas a conocer, ni dónde ni cómo vas a acabar la noche. Se trata de vivir el día, aprovechar el momento y exprimir cada segundo del tiempo.

Y sin embargo ahí está ¿el trabajo de mis sueños? No sé sí será tanto, pero sin duda es algo que me apasiona, y es en el lugar equivocado, aunque mi familia y amigos estén cerca, aunque haya montañas, siento que no es mi lugar ahora...pero no puedo dejar pasar esta oportunidad porque nunca me perdonaría no haberlo dado todo por ella. Y lo único que se me ocurre preguntarle a la vida es ¿por qué allí? ¿por qué ahora? Pero la vida no se para a contestarte, la vida sigue y o coges el tren o lo pierdes, quizá para siempre.

Llevo días con la sensación de que igual esto tiene fecha de caducidad, que igual en breve mi aventura se acaba, y me recreo en cada paseo en bici, en cada canal, en cada noche que paso junto a la gente que quiero, como si cada día me estuviese despidiendo de algo que igual no vuelvo a ver en un período de tiempo indefinido.

Y aquí estoy, a horas escasas de coger mi vuelo, debatiendo mentalmente conmigo misma, y luchando en dos frentes antagónicos a la vez: luchando por conseguir ese trabajo allí y por encontrar algo aquí. Lo bueno (o no) es que una vez más la decisión final no es mía,  y que, pase lo que pase, perderé algo que quiero, pero ganaré algo que amo.

Como alguien me dijo el otro día: es bueno no poner  todos tus huevos en la misma cesta.

Aunque eso no hace que me sienta mejor

miércoles, 14 de noviembre de 2012

El Big Bang

Algo muy gordo tiene que acabar ocurriendo cuando dos universos tan potentes como mi vida en Amsterdam y mi vida de pre-emigrante acaban confluyendo en el espacio-tiempo. Sobre todo si a eso le sumamos mi afición a mezclarlo todo.Al final ambos universos irremediablemente acaban explosionando,y se desprende una energía brutal. Algún que otro planeta acaba modificando su orografía, puede que hasta su composición interna, y surge algo nuevo, diferente, es el principio de algo.

Sería muy difícil explicar todo lo ocurrido en tan poco tiempo...¡ha sido todo tan intenso! Demasiados sentimientos encontrados.Adoro mi vida aquí, pero echo mucho de menos cosas (personas) de mi vida pasada, y no sé, no quiero, no puedo escoger. Por eso es maravilloso poder tenerlo todo por unos días.

Ha sido un brevísimo lapso de tiempo, pero quizá me lleve meses poder asimilar todo lo ocurrido.Ni siquiera me veo capaz de entender algunas cosas.

Lo que tengo claro es que mi vida aquí con vosotros sería mucho más divertida.

Aunque me encanta que los planetas se disuelvan una y mil millones de veces para volver a juntarse en algún lugar de la galaxia







domingo, 28 de octubre de 2012

Soñar despierta

Llevo un mes de lucha interna semanal. Yo contra mi pereza; alguna vez ella me ha vencido, pero la mayor parte de las veces gano yo.

Odio los gimnasios. He intentado ir a ellos millones de veces en mi vida, pero la realidad es que me aburren mortalmente. Nunca he conocido a nadie interesante en un gimnasio, y creo que es algo que nunca ocurrirá. Supongo que también estarán llenos de gente maravillosa, y es probable que la culpa de no haber conocido a ninguno de esos seres que considero tan "rara avis" sea un poco mía, porque la verdad es que esa connotación social de los gimnasios se me escapa.

A ver, seamos sinceros: estás tú en la elíptica sudando como una cerda y con unos coloretes que ya los quisiera Heidi para sí, y de verdad hay alguna posibilidad de que alguien quiera acercarse a entablar una conversación interesante? Ya no estoy hablando de ligar, que desde la otra punta de la sala se escucha tu respiración entrecortada! Ni de coña, vamos.

Yo llego al gimnasio, me meto mi tute semanal de aeróbicos y maquinitas varias, me relajo un ratito en la sauna y salgo corriendo como alma que lleva el diablo.

Que qué hago yo en un gimnasio entonces, os preguntaréis. Pues cuidar de mi patita mala, meterle caña a base de pesas y hacerla sufrir bastante, no lo vamos a negar. La pobre aun está lejos, a años luz, de su mejor momento, y se queja bastante y yo me frustro bastante también y a veces mi cabeza se me llena de pensamientos de resignación: igual ese p*** tornillo del tobillo no deja de doler nunca, igual nunca vuelve a ser la de antes, igual nunca puedes volver a escalar...

Bingo! La escalada, como no, es el único motivo que ha logrado arrastrarme a este templo de la salud por mi propia voluntad. Es uno de esos momentos en la vida que tienes que hacer algo que odias y tratar de que ese árbol no te impida ver el resto del bosque, así que cuando llego al gimnasio me sumerjo en una especie de ensoñación y mi mente empieza a viajar, lejos, muy lejos. Y me imagino en Groningen escalando la torre Excalibur, o haciendo un entrenamiento rutinario en el roco, o disfrutando (esta vez sí) de un atardecer en el Eume con sus cerves y la tapa de requesón de después.

Y mientras mi mente viaja, mi cuerpo sigue peleándose en la elíptica, rápido, más rápido.

Pero mi vida es mucho más divertida en mi imaginación

                         Torre Excalibur, Groningen. El rocódromo más alto del mundo (37 m.)

viernes, 26 de octubre de 2012

Fin (de la primera parte)

Hay algo en esta época del año que me pone tremendamente melancólica.

Lo reconozco: odio el invierno, el frío y la ausencia de luz. Eso de que a las 6 de la tarde ya sea de noche (y eso que aún no hemos cambiado la hora) baja mi energía vital a cotas negativas, me vuelve perezosa y taciturna, y solo se me vienen a la cabeza imágenes de pelis de vampiros rollo "30 días de oscuridad"

Que sí, que vale que me mole la noche mogollón para salir de fiesta, pero es que últimamente me da la sensación que vivo en una noche eterna. Por la mañana me levanto y está amaneciendo, cuando salgo del trabajo se está haciendo de noche, y los findes entre que duermo la resaca, como algo y vuelvo a ser persona, tres cuartos de los mismo. Mis biorritmos están totalmente descolocados.

Supongo que me habéis oído mil veces eso de que lo único bueno del otoño es que empieza la temporada de setas. Aún no he desechado del todo la idea loca de irme por ahí a hacer la marcianada con la bici, pero la verdad es que últimamente mi vida social deja bastante poco sitio para cualquier intento de vida sana durante el fin de semana.

Y sin embargo este año he descubierto otra faceta del otoño que me encanta. Es lo que tiene estar en una ciudad donde los árboles son algo que abunda por doquier, árboles de hoja caduca que van reflejando el devenir de las estaciones día a día. Y así, la ciudad, casi sin querer, se ha ido cubriendo de un maravilloso manto de hojas secas que nadie se molesta en quitar, una especie de alfombra que chisporrotea cuando caminas sobre ella, y que danza con el viento.

                                                                                                                              Nature wins
Dondequiera que miras la ciudad es marrón, los canales son marrones, los parques se cubren de una deliciosa tonalidad marrón. Y de noche  puedes escuchar el susurro de las hojas mientras observas a lo lejos el tintineo de las luces de las bicis que se pierden por Vondelpark, como si se tratase de la Santa Compaña.

En un alarde de anticipación la ciudad se engalana poco a poco con las luces navideñas, y los bares se llenan de velas, lo que sumado a su natural color marrón, los dota de un aspecto cálido y acogedor. Llega el frío, y eso implica pasar media vida encerrado entre cuatro paredes, y así parece que duele un poquito menos.

Me siento triste sin ningún motivo especial, como todos los años por estas fechas. Aunque quizá este año el motivo sea que en breve finalizo un ciclo aquí, que mi beca está a punto de terminar y otra vez la incertidumbre se cierne sobre mi futuro... y me siento tan dispersa y perdida!

Afuera la ciudad sigue latiendo en la oscuridad, ajena a todo, por encima de todo.

Abrígate. Winter in coming

domingo, 30 de septiembre de 2012

El truco mental

Domingo. Son las 11 de la mañana y me despierto en algún lugar por determinar de Bos en Lommer. 
Anoche no estábamos para muchas fiestas: yo, con un resfriado del 15, otros con mal de amores, así que después de pasarnos por aquella infame fiesta de expats y parar en una whiskeria  a tomar la ultima, decidimos emprender retirada. 
Al final acabamos comprando hamburguesas con todas las salsas posibles (creedme, en este país eso es mucho) , comiendo pipas tostadas con salsa de curry, bebiendo cerveza y viendo capítulos de "2 hombres y medio". Supongo que es una fiesta de pijamas al estilo chicos, o algo asi.
Sorprendentemente me entero de casi todo a pesar de la ausencia de subtitulos y la ingesta de alcohol previa. Me quedo dormida y al rato alguien tira de mi brazo y me lleva a dormir como si fuese una niña pequeña. Me quedo frita al instante.

Hace dos semanas estuve de visita fugaz en Coruña , y todo fue maravilloso: largas conversaciones con amigos, fiesta y maldades hasta bien entrado el amanecer, exaltación de la amistad hasta cotas inalcanzables... Durante tres días te olvidas de todo y desearías que ese pequeño oasis en tu cotidianidad no se terminase nunca , y te llegas a plantear por que coño lo has dejado todo y te has largado a vivir tan lejos de toda esa gente que quieres, que te importa, y con la que todo es tan fácil y solo tienes que dedicarte a ser tu mismo. Es el truco mental de nuestro cerebro, algo de lo que hablamos mucho esos días. Nuestra memoria es selectiva porque nuestro cerebro no puede almacenar toda la información de nuestra vida. Es una computadora potente, pero no tanto, y para no saturarse debe descargar información, y como en el fondo es un poco hedonista, pues tiende a quedarse con lo bueno y desechar lo malo. Así que claro, vuelves a casa un finde y esa sensación de bienestar de acentúa : los amigos, el sol, la playa a 5 minutos de casa, la montaña... y no te acuerdas de lo jodidamente atrapada que te sentías en tu vida pasada, sin acabar de encontrar una salida, desencantada y sin esperanza de futuro. Es como cuando recuerdas aquel ex-novio que te dio tan mala vida durante tanto tiempo, al que al final, con el paso de los años, solo recuerdas por lo mucho que te hacia reir, por lo que hizo que en algún momento estuvieses enamorada de el.
Cuesta mucho racionalizarlo todo en ese momento y no dejarse llevar por esa maravillosa sensación de tranquila felicidad. Pero tratas de hacer un ejercicio de reflexión y recordar aquellos meses buscando trabajo debajo de las piedras, asqueada con la vida en general, sin esperanza, y te das cuenta que la única manera de que Coruña se detenga en esa capsula temporal de felicidad es venirte de vacaciones, o al menos así es como veo las cosas por ahora. Asi siempre sera maravilloso, perfecto e intenso, siempre te quedaran mil cosas con hacer que harán que desees volver en cuanto tengas ocasión.

Recuerdo también el finde previo al viaje a Coruña, con la visita de los Piticlis; las borracheras a horas tempranas, mis primeros segundos paseos en bici sorteando obstaculos a altas horas de la noche, los bares cerrados, las risas. Al final te das cuenta que lo importante no es el lugar, son las personas, y que volver a tener a esas personas en cualquier otro lugar del mundo sigue siendo igual de maravilloso.

Amanece en las tierras bajas. Todos volvemos a dar señales de vida poco a poco. Es una cosa que aprendes a valorar cuando llevas tiempo viviendo solo, el tener visita, o ser el invitado, y quedarte dormido de cháchara en un sofá, o levantarte a la mañana siguiente y tener alguien con quien desayunar. Vale que este compartiendo piso y viva con gente, pero uno de mis compis viaja mas que tiempo esta en casa, y los otros dos son una panda de siesos. Adoraba vivir sola, creedme, es algo que deseo poder volver a hacer en un futuro no muy lejano, pero cuando estas a tantos kilómetros de tu familia y amigos el contacto humano adquiere connotaciones increíbles, mas si estas en un país donde lo normal cuando te presentan a alguien es que le des la mano, y ya.
A tus amigos los besas, claro, y para compensar esa ranciedad inicial les das tres besos, así poco a poco les vas devolviendo con creces esos que no les diste la primera vez, y los estrujas, mucho, porque aquí tambien son muy de estrujar a sus amigos, igual es cosa del frio o algo, o que como estas lejos de casa aprecias mucho mas la proximidad fisica

Emprendo el camino de vuelta a casa, en bici, claro. Hace sol y hasta un poco de calorcito. Pedaleo despeinada con mi falda de tul rollo Cindy Lauper y el maquillaje de la noche anterior en estado deplorable. Es todo muy de video musical de los años 80. La bici lleva haciendo ese ruido infame desde hace días, pero hoy no me importa, esta mañana me da igual. Pienso en todas las cosas que han pasado en tan poco tiempo, y en lo poco que queda de aquella niña que llego a Schiphol hace 6 meses totalmente aterrorizada. Me abruma esta certeza absoluta de querer quedarme aqui por un tiempo. Cuanto? No lo se. Solo se que parece que por fin las piezas encajan, que el puzzle empieza a resolverse, y quiero quedarme a terminarlo.

domingo, 26 de agosto de 2012

Take it easy, my friend!

Si hay algo que me está enseñando el 2012 a marchas forzadas es a ser paciente.

Creo que soy una persona bastante consciente de sus virtudes (y defectos), y está claro que la paciencia nunca ha sido una de ellas. Siempre me ha atacado bastante los nervios eso de sentarme a esperar que las cosas se sucedan, ese sentir que en cierto modo la situación se te escapa; supongo que me hace sentir insegura, y por tanto, vulnerable.

Es tremendamente curioso el componente psicológico del tiempo. Quiero decir, es un valor concreto y medible, sin embargo nuestro estado mental puede hacer que nuestra percepción del mismo se deforme enormemente: días que no tienen fin, semanas que pasan volando...Pero si te paras a racionalizar lo suficiente, te das cuenta que en realidad es solo eso, una medida concreta, un lapso de tu vida que acabará por pasar, y tras el cual solo quedarán los recuerdos.

Todo esto viene a cuento con todo lo que está pasando este año, y por cómo he aprendido a tomarme las cosas. Ya no me estreso si un finde me quedo sin salir porque no tengo un plan definido, soy consciente que enganchar al carro de unas vidas que están ya en marcha cuando tu acabas de llegar no siempre es fácil, y que por mucho que quieras hacerlo, las cosas deben salir de manera natural. Si no te has podido subir al tren en esta estación, seguro que podrás hacerlo en la siguiente... puede que el tren no lleve al mismo lado, pero a veces lo único que importa en realidad es moverse.

Tampoco me estresa ya el tema del juicio y los plazos que se dilatan. Supongo que ha pasado tanto tiempo desde el robo que he conseguido ver un poco todo desde fuera. Y claro que quiero recuperar mis cosas, pero ya no me va la vida pensando en si será una semana antes o después. Supongo que en cierto modo me he acostumbrado a vivir sin ellas, aunque lo del ordenador siga siendo la madre de todas las jodiendas. (menos mal que Quique me prestó este objeto de museo desde el que estoy escribiendo). Después de todo, la venganza es un plato que se sirve frío.

Llevo 5 meses sin mi minino y creo que me he acostumbrado a la situación. No es que ahora lo quiera menos, pero el hecho de saber que está bien, que no hay una necesidad urgente de traerlo, que está la mar de feliz en su nuevo hogar; hasta casi se podría decir que ni siquiera me extraña (snif!) hacen que no me agobie. Nunca he pasado tanto tiempo separada de ese bicho peludo, pero las cosas a veces suceden así, y hay que dejarlas correr. Parece que por fin en tres semanitas nos reencontraremos :)

Y curiosamente tampoco me estresa el hecho de pensar que me quedan "n" meses sin poder escalar, ahora lo importante es curar la patita. Supongo que el hecho de no poder escalar en exteriores en este plano país ayuda bastante a aplacar el mono, pero en realidad me he dado cuenta de que hay  muchas otras cosas que me gusta hacer, así que tampoco está tan mal aparcar una afición una temporada para así tener más tiempo para otras. Preveo que me voy a hinchar de jugar a wargames, y también tendré más tiempo para dedicarme a aprender holandés, enviar currículos...Eso sí, cuando mi patita me lo permita y el pie izquierdo vuelva a ser del tamaño de antaño, voy a regalarles unos pedazo de gatos nuevos de esos que te compras sin mirar cuanto cuestan, en plan capricho total.

Está claro que este verano no ha sido como esperaba, pero tambien es cierto que el tiempo le quita hierro al asunto. Aunque aún sufra las secuelas del accidente, ya puedo reirme un poco de ello, y tomarlo con calma siendo positiva y viendo que cada día avanzas un poquito más, que estás más cerca de volver a estar bien. Mi primer gran logro fue poder apoyar el pie, la segunda conquista perder una muleta de vista y volver a tener cierta autonomía para poder hacer pequeñas labores cotidianas. En breve diré adios a la hermana gemela, y cuando pueda volver a andar en bici seré totalmente feliz. Comedia=drama+ tiempo, no? Pues eso, que hacía falta tiempo, no sé por qué alguna gente pretendía que me saltase los pasos anteriores y pasase directamente a reirme de la situación. No sé por qué la gente se empeña en saltarse siertos procesos vitales atropellándolo todo, enlazando una etapa con otra sin un respiro. De un modo u otro esas cosas terminan por pasar factura.

Este verano no ha habido tardes de escalada hasta el anochecer, ni festivales, tampoco demasiadas juergas, pero aún así ha tenido sus momentos épicos,y si tuviera que elegir sin duda me quedaría con estos tres que voy a tratar de reproducir:

-Amsterdam,16 de junio: Una caravana de niños totalmente borrachos baja en bicicleta desde Leidseplein hacia un lugar por determinar. Nuestro guía empieza a cantar las primeras estrofas del "Wonderworld" de Oasis. El resto de niños se unen a la canción. Bajamos desgañitándonos por los canales, es una mezcla entre los bicivoladores y E.T. Todo vuelve a estar bien.
-Coruña,23 de junio: Vuelta a casa+San Juan+amigos+alcohol+mortadela+amanecer en la playa=pedazo de fiestón. Aunque sin duda, de todas las absurdeces que hicimos esa noche me quedo con la caminata de los walking dead camino de las Lapas y con la búsqueda de "las cabezas"...eran las suyas o las nuestras?
-Coruña,9 de agosto: Mi segundo juergues pudiendo apoyar la patita. El bingo, el licor café y la compañía me hacen tener la suficiente fuerza moral como para decir mi mítica frase de "vamos al Playa". Me encanta cuando soy una descerebrada y alguien me secunda. Y bailo apoyada en una barandilla, y me desgañito cantando, y por un momento me olvido de que estoy tullida y vuelvo a ser completamente feliz.

Si habéis estado ahí, gracias. No hace falta dar nombres, ya sabéis quienes sois. :)

Y como decía aquella canción: todavía estoy despierta.

viernes, 22 de junio de 2012

Break

Este ultimo mes ha sido muy duro, durísimo. Tener que empezar de cero con lo puesto en un país que te es ajeno no es cosa sencilla, pero cada vez estoy mas convencida de que ha merecido la pena.
Me he demostrado a mi misma que puedo, que por muy cuesta arriba que se pongan las cosas y mucho que me destrocen por dentro, siempre hay un motivo para luchar mientras tengas alguna motivación. El motivo inicial no voy a negar que fue la sed de venganza contra el que me jodió tanto, pero luego racionalizándolo todo me di cuenta que también lo hice por mi, porque este era mi sueño, y no voy a dejar que un desgraciado me lo arrebate de la noche a la mañana.
He luchado mucho para estar aquí, y darse la vuelta y volver a casa con las orejas gachas tampoco solucionaba nada, al revés. Los miedos hay que superarlos, si no lo haces dejas que te atrapen, que limiten tu vida, y nunca mas seras capaz de dar ese paso.
Ha sido duro luchar con la paranoia de que te siguen o te vigilan, de que no le puedes dar tu número de teléfono a nadie por si es un colega del innombrable, que no quieres quedarte sola en el curro...pero al final las semanas pasan y todo vuelve a la normalidad, si es que eso existe en mi vida ahora. Cuando no puedes vivir, simplemente sobrevives, te dejas arrastrar un poco en la corriente de la vida esperando que alguien te ayude a remar, o te mantienes a flote esperando que las aguas vuelvan a su cauce.
Tras la desolación inicial vino la rabia, y tras la rabia el llanto y la tristeza, un dolor infinito que parecía que nunca iba a parar, y luego el desamparo y el enfado por descubrir (una vez más)  que hay gente que simplemente no sabe estar ahí cuando la necesitas. Pero he aprendido mucho de mi misma estos meses, vivir sola en un país nuevo te cambia por dentro, te hace crecer, abrir la mente y volverte mas tolerante, y dejas de enfadarte por tonterías. Si alguien no quiere estar o no te quiere comprender, simplemente no lo hará, te pongas como te pongas, así que, para que enfadarse? Te vuelves mas paciente porque las prisas no llevan a nada y sabes que hay cosas, muchas, que se te escapan de las manos, y que todo lleva un tiempo y un proceso.
No ha sido un ejercicio fácil para mi, aun me cuesta un mundo, yo, que soy la inquietud hecha persona, obligándome a respirar hondo y repetirme eso del "take it easy". Pero aquí estoy, vivita y coleando, con ganas de comerme el mundo otra vez, y a quien se me ponga por delante para intentar impedírmelo.
Sé que solo han sido tres cortos meses, pero he crecido mucho por dentro, y me siento profundamente orgullosa de mi misma por haberme demostrado que podía vivir sin ordenador, sin libros, con apenas nada de ropa y sin todas esas cositas que tanto me gustan como mis potingues, mis frikadas, y sin apenas salir.  Me he dado cuenta de que las cosas que me hacen feliz siguen siendo las mismas, porque esas son universales y no entienden de países ni de idioma: tener un trabajo que me aporte algo y me haga sentir viva intelectualmente hablando, tener alguien con quien quedar para escalar de vez en cuando, un grupo de gente con quien puedas ser tu misma y disfrutar de las pequeñas felicidades cotidianas, como un paseo en bici por un parque, una cerveza en una terraza junto a un canal, un concierto...
Mañana emprendo el vuelo a casa, y nunca pensé que estaría tan contenta de pasar unas vacaciones en Corunha, y vale que las necesito para olvidarme un poco de esto por unos días, pero lo que más me motiva sin duda es reencontrarme con toda la gente que quiero, y volver a esa maravillosa cotidianidad que me aburría tanto, y que sin embargo ahora me fascina, porque lo que esta claro es que mi vida en estos tres últimos meses ha sido de todo menos rutinaria.
Me voy contenta y deseosa de veros, pero sé que a la vuelta Amsterdam estará esperando por mi, y yo estaré encantada de reencontrarme con ella :)

martes, 19 de junio de 2012

Cosas que me hacen feliz

Ir y volver del trabajo en ferry.
Que alguien venga desde Rotterdam a escalar conmigo.
Que me inviten a un cumpleaños y acabemos la noche borrachos perdidos en un bar del centro que debería haber cerrado hace horas.
Volver a casa pedaleando mientras amanece.
Empezar a sentir que hay gente con la que, sin mas, puedo ser yo misma.
Saber que, a pesar de todo, ha merecido la pena
Que dentro de 3 días estoy oficialmente de vacaciones, y esta vez, me las he ganado :)

martes, 29 de mayo de 2012

La historia que nunca quise contar

Antes de nada pido disculpas por la extensión del texto, la falta de signos de puntuación, eñes y demás, es lo que tiene estar en otro país con un ordenata que no es el tuyo y que no entiende de acentos y demás zarandajas.
Ayer cumplí 2 meses como ciudadana de Amsterdam. La verdad es que debería de estaros hablando de lo contenta que estoy en mi curro, los programas que estaba aprendiendo a manejar en mi tiempo libre; de lo orgullosa que estoy de mi por cada pequeño pasito que he dado (desde apañarme cada vez mejor con la lengua; intentar aprender holandés; a buscarme la vida para intentar tener una vida social plena, todo, absolutamente todo te lo tienes que currar a base de mucho esfuerzo), de mi viaje a las islas Frisias o mi excursión a Lisse en busca de tulipanes. Pero lamentablemente algo horrible ha pasado que ha hecho que todo eso pase a un segundo plano. He aquí la historia:
Todo empezó hace mes y pico, cuando estaba con la búsqueda de piso a la que irremediablemente me he visto obligada de nuevo. Los que hayáis pasado por la situación de buscar piso sabéis la cantidad de esfuerzo que eso requiere, mas aun en una ciudad que no conoces, en un país que no es el tuyo y con unas reglas no escritas que hacen que encontrar un hogar se convierta en la mayor parte de los casos en una especie de casting con sus respectivas pruebas de selección que nada desmerecen a las de la búsqueda de un empleo. Esa tarde tenia dos visitas programadas, una en un piso en el centro y otra fuera del anillo de la A-10. Acudí  a la primera a la hora convenida, el piso estaba en un lugar privilegiado dentro de la ciudad (5 minutos andando de Leidseplein, y 10 en bici a Centraal Station), en el borde del Jordaan, el barrio mas "alternativo" y vital de la ciudad.
Me abrió la puerta un chico de aspecto marroquí, de trato amable y simpático. Me dijo que era holandés, aquí en realidad hay mil holandeses que son de familia árabe, vietnamita, coreana o sabe dios, es lo que tiene haber sido una gran potencia marítima y colonizadora. No es que me quiera ir de progre o algo así, pero tampoco creo que puedas juzgar a alguien por algo como la procedencia de su familia; al fin y al cabo gente buena y mala la hay por doquier, no creo que nadie lleve ya en su ADN el gen del hijoputismo (me gusta creer que no). Estuvimos hablando un buen rato, me invito a café y en definitiva me cayó bien, me dio buena impresión. El piso era enano, pero yo tampoco tenia demasiadas necesidades de espacio dado mi escaso equipaje (dos maletas con ropa y demás objetos personales y un portátil), y de todos modos solo era algo temporal, si encontraba curro después de la beca con un sueldo razonable mi intención era buscar algo para mi sola; si no lo encontraba tocaba volver a España, así que seis meses en aquel piso situado en el centro parecía una opción adecuada.
El apartamento era un ático de una sola habitación, el chico me dijo que lo alquilaba porque un negocio le había salido mal y necesitaba economizar gastos. Yo tenia mi pequeña habitación, la cocina, baño y aseo compartidos y el derecho a usar el salón durante el día. No me puso problemas porque viniesen amigos de visita de vez en cuando, ni tampoco con acoger a mi minino de aquí a unos meses. El chico en cuestión, al que a partir de aquí llamare "el sujeto" por motivos obvios, tenia una cama en el salón, junto al sofá, donde el dormía. Estuve un buen rato de charla con el, y puesto que el piso me gustaba y parecía que todo estaba ok, decidí anular la otra cita y dar por finalizada mi búsqueda. Ojala nunca lo hubiese hecho.
Le pague un mes de alquiler, me dio un recibo del dinero recibido y las llaves del piso. Me dijo que como la puerta de la entrada estaba un poco fastidiada la vendrían a cambiar en unos días, pero que me lo haría saber. Probé la llave y aparentemente iba bien, y quede en mudarme ese fin de semana, después de la entrega brutal del estudio. El sujeto se ofreció a ayudarme con la mudanza, ir a buscarme en coche y ayudarme a carretar las maletas. Después de varias mudanzas en transporte publico con esos dos muertos, lo agradecí infinito.
En el día y a la hora convenida, el sujeto me fue a buscar al sitio acordado y me mude al piso. El primer día se me quedo la llave dentro de la cerradura, ni giraba, ni salia ni nada, llame al sujeto y tuvimos que llamar al cerrajero para cambiar la cerradura. Ese día ya me di cuenta de cuan jodida estaba la puerta, una de las bisagras estaba hecha polvo y había que tirar de la puerta hacia arriba para que la llave girase tanto para abrir como para cerrar, pero como el sujeto me había dicho que la cambiarían en unos días, pues era cosa de esperar a los del seguro.
Los que me conocéis un poco sabéis que no soy de la clase de gente que se fía de los demás facilmente, que me gusta observar, sobre todo al principio.  Los primeros días anduve un poco con la mosca detrás de la oreja con el sujeto, no paraba de entrar y salir de casa continuamente, de media en media hora. Llegue a sospechar si estaba trapicheando o algo, y andaba siempre encima con mi recibo de haber pagado. Además el pavo se puso muy insistente nada mas llegar con que le pagase los dos meses de deposito cuanto antes, en el anuncio ponía que se hacia contrato, así que obviamente se lo pedí, el tío se escaqueo diciendo que me lo daría en unos días, que tenia que redactarlo y tal. Ojala me hubiese fiado de mi intuición inicial
En teoría el sujeto trabajaba como freelance arrendando pisos a expats y demás, aquí hay mil personas que curran de eso en inmobiliarias, se quedan como comisión un mes de alquiler y te gestionan todo, tenia sus tarjetas de visita donde se promocionaba tal cual, a la vez que también prometía gestionar temas de alquiler de barcos y demás cosas de turisteo.
El tío debía de ser consciente de mis reticencias iniciales, así que en el trato conmigo era super amable y cordial, siempre preocupandose con como me había ido el día, y demás. Yo por aquel momento me relaje un poco en mis reticencias, pensé que estaba un poco paranoica con esto de ser extranjera y estar en otro país, que no podía ir por la vida así, pensando que cualquiera me la iba a meter doblada. Las cosas en casa iban bien, aparentemente, y me confié. Cuando estas en una ciudad nueva necesitas mucho esa sensación de ver que puedes echar raíces en alguna parte una temporada.
Pasaron los días y seguía sin darme el contrato ni ningún recibo de los dos meses de deposito que le había pagado, me contó una milonga acerca del anterior negocio que le había salido mal y una mierda de por que no podía hacerme contrato finalmente, yo insistí con lo de los recibos, para meterle un poco de caña con el asunto le dije que los necesitaba para la beca, que sin ellos no me pagaban el alojamiento.Me dijo que me los daba en unos días. Nunca me los dio. Me dijo que ya habían venido a mirar la puerta, pero que no la cambiarían hasta dentro de 6 semanas. Yo flipe bastante porque que tengas la puerta de casa hecha mierda es un tema bastante urgente, y cuando en mi familia hemos tenido algún problema de ese tipo con el seguro lo han arreglado enseguida, pero claro, estas en un país extranjero, no sabes como van las cosas aquí y te fías un poco de lo que te cuentan.
Pasaron las semanas y la cosa seguía mas o menos cordial, a pesar de que el pavo este tenia unas rarezas un poco extrañas, como la de no dejarme usar su sartén para cocinar cerdo porque era musulmán o algo así (porque para fumar porros y beber ginebra no se acordaba del islam para nada), y por el mismo motivo yo debía usar un estropajo diferente. Vale, es algo raro, pero tampoco es como para condenar a nadie por eso, digo yo. El que este libre de rarezas que tire la primera piedra, y ya sabéis todos los que habéis compartido piso alguna vez la cantidad de manías estúpidas que puede llegar a tener la gente. Por otro lado siempre estaba ofreciéndome cosas; como invitarme a maruja, unas copas o comprar comida para los dos en el italiano de la esquina, en plan super companhero de piso Claro, es muy fácil invitar cuando potencialmente lo haces con el dinero de otro. Una cosa que me mosqueaba bastante es que yo no entro a trabajar temprano ni muchísimo menos, salia todos los días a eso de las 9:30 de casa, y el pavo siempre se quedaba sobando; vale que seas freelance y tal, pero la gente se pone a producir a horas mas tempranas, sobre todo en Europa.
Un día sin venir mucho a cuento me dijo que si llamaban a la puerta no abriese, que era un pavo que le estaba intentando gorronear maria porque antes le invitaba porque eran colegas. Como a mi no me iba a ver nadie al piso porque por aquel entonces mi vida social era inexistente, pues me daba un poco igual. Un día la vecina de abajo, recién mudada, llamo a la puerta, quería ver si le podíamos dejar usar nuestra wifi unos días mientras no le instalaban la suya, yo le dije que volviese luego, que le iba a preguntar a mi compi de piso. Cuando el sujeto volvió se lo comente y se puso echo una fiera, me dijo de muy malas maneras que ya me había dicho que no le abriese la puerta a nadie. Yo me quede flipando en colores.
Otro día me pregunto por el recibo que me había dado, que si aun lo tenia, porque quería cambiar unos datos y tal por el tema de la deuda esa que tenia de la empresa anterior. Eso me pareció muy raro. Yo le dije que no, que ya lo había mandado por los temas de la beca, me dijo que igual eso le metía en problemas y no se que historia mas, yo le dije que no, que era para mi beca y no tenia nada que ver con hacienda ni nada. Debí seguirlo guardando conmigo en mi cartera.
Por aquel entonces vino Sabela de visita por Queen's day, apenas paramos en casa pero lo poco que paramos el trato fue amable y cordial. La noche de Queen's day el pavo apareció con la mano vendada y nos contó una historia extraña de como se había roto el dedo intentando abrir la puerta de casa. A mi me sonó todo a patraña total, pero le pregunte un par de veces y me contaba siempre la misma historia surreal y al final pase.
Las cosas seguían por casa mas o menos normales, tampoco es que yo parase mucho por casa. Entre semana currando y tratando de hacer cosas para socializar, los findes de excursión, pero el caso es que empezó a tener salidas de tono conmigo por tonterías. Yo pase varias veces de decir nada hasta que se me hincharon las narices, hay pocas cosas que soporte menos que la falta de educación en la gente. Un día ya bastante mosqueada le dije que si quería que yo fuese amable con el, el tenia que serlo conmigo también, el pavo se me puso mas borde aun, poco menos que dejandome de tonta por tener que repetirme las cosas dos veces como si fuese una niña  pequeña, alegando a mi edad y mi ???falta de madurez??? y remitiéndome a google para cuando me hablaba muy rápido y no le entendía. Yo ahí ya decidí que me iba a quedar los 3 meses estipulados de rigor para no perder la fianza que le había dado y ya esta.
Todo fue in crescendo de una manera increíble en cosa de días, el 14 de mayo, cuando me tocaba pagar nuevamente el mes, estuve dudando seriamente si pagarlo o dar por perdido un  mes de alquiler y decirle que me piraba antes. Al final después de hablar con el y decirle que o cambiaba su actitud hacia mi o en cuanto cumpliese los 3 meses me daba el piro, decidí (craso error) pagarle para no perder ese mes  de alquiler. Las cosas estaban tensas, pero al fin y al cabo echando cuentas yo me piraba a España en poco mas de un mes, y podía ya buscar algo para la vuelta, suponía palmar un poco de dinero y estar incomoda una temporada, pero con lo poco que paraba en casa lo veía asumible.
Los últimos días el sujeto apenas me hablaba, estaba buscando el mínimo pretexto para montar bronca y hacer la convivencia tensa. Después de una discusión absurda sobre si la paella se metía en el horno o no en la que el acabo tomándose el tema como un insulto personal a su madre, lo que le hizo creerse con derecho a insultarme a mi, yo decidí después de un "pero cual es tu problema?" y un "definitivamente, es imposible hablar contigo" poner fin a la discusión. A partir de ese día no me hablo. Intenté hablar en repetidas ocasiones con el alegando al bienestar de la convivencia y al "hablando se entiende la gente, que somos mayorcitos" El sujeto siempre me daba largas diciendo que no estaba de humor, esto y lo otro. Pregunte nuevamente por mi recibo y de muy malos modos me dijo que no se había olvidado, que no era retrasado, que tenia otros problemas en la cabeza y que yo le estaba irritando mucho ultimamente. Por aquel entonces ya habíamos cortado toda posible relación de companherismo o dialogo, yo comía y cenaba en mi minúscula habitación y empezaba a odiar bastante vivir ahí. Dos días antes de aquella fatídica tarde ,tuve la mala suerte de que al poner la lavadora se me salio un aro del sujetador y se coló por uno de los agujeros del tambor, no del todo, pero parcialmente, lo suficiente como para que hiciese un ruido al girar. El pavo me dijo que no usase mas la lavadora, que estaba estropeada, yo escuche el ruido, y como ya me había pasado una vez, estuve echando un vistazo hasta que encontré el aro sobresaliendo aun por uno de los agujeros. No estaba ni doblado, Tire de el y salio completamente, le dije al sujeto lo que había pasado y que ya estaba solucionado. El sujeto  se puso hecho un basilisco y me dijo que a partir de ahora que no tocase mas la lavadora, que como era una niña pequeña había que tratarme como tal y que a partir de ahora quería ver que metía exactamente en la lavadora y que solo la iba a tocar el. Yo estaba flipando totalmente.
Llego el viernes y después de varios días sin hablarnos intente nuevamente hablar con el, el pavo no me contestaba, era como quien hablaba con una pared, le anuncie oficialmente que dejaba el piso en julio, y que una amiga vendria unos días la siguiente semana (imaginaos el percal), pero que no se preocupase que no le ibamos a molestar. Me pire a mi habitación y a los 5 minutos los tenia en la puerta diciendome que alli no iba a venir nadie porque aquello no era un hostal, y que ademas yo me tenia que ir antes porque el ya no me aguantaba. Yo le dije que de acuerdo, que me iba antes, pero que entonces el tenia que devolverme mi dinero, a lo que el me solto un "que dinero?" Yo le dije que hacia 4 días que le había pagado el mes, y ademas dos meses mas de deposito, que me descontase los días que había estado viviendo en el piso del total y que me devolviese lo otro y que esa misma noche me iba a buscar un hostal.que estaba claro que ni yo lo aguantaba a el ni el me aguantaba a mi. El sujeto con todo su santo morro me espeta que de ese dinero hay que descontar la puerta que le he roto y la lavadora que he estropeado. Entramos en una guerra dialectica que no quiero repetir, con un pavo gritandome, a mis 37 anhos, después de casi 10 anhos viviendo fuera de casa, que me vaya a mi habitación, cosa que por supuesto no hice hasta que a mi me dio la gana.
Por este momento el tío ya había amenazado con ponerme de patitas en la calle ese mismo momento, mientras que yo lo amenazaba con ir a la policia mientras el me contestaba burlon que lo hiciese.
Juro que en ese momento estaba al borde de una crisis nerviosa. Lo primero llame a Ana para decirle que se tenia que buscar un hotel y contarle la coyuntura del tema, y posteriormente, a recomendacion de ella, llame a mi tutor en la empresa, en realidad mi unico contacto verdadero con la cultura y las leyes holandesas en este país. Mi jefe no estaba en la ciudad, así que lo unico que pudo hacer fue escuchar mis balbuceantes palabras y recomendarme que fuese a la poli después de coger los objetos de mas valor de mi habitación (portátil, documentos, y demás) Tambien me dijo que si así me sentia mejor que al día siguiente me buscase un hostal y que ya arreglaríamos de alguna manera. Prepare el portátil, el kindle y mis papeles, y una camiseta y una muda por si acaso; la cosa se estaba poniendo muy chunga. Llame a Alex, al cual en realidad solo conocía de un día tomando unas cervezas, y porque tenemos un amigo en común, y empecé la conversacion de una manera tan surrealista como "mira, ya se que apenas te conozco de nada pero me pasa una movida muy gorda...." Mi otro contacto español en Holanda, Susana, tampoco estaba esos días, y después de llevar tan solo mes y medio en Amsterdam digamos que tu agenda no esta repleta de contactos a los que poder llamar en caso de emergencia.
Estaba ya a punto de salir por la puerta cuando el sujeto llama a la puerta de mi habitación y me dice que va a salir un rato, ergo yo no puedo salir hasta que el vuelva porque no puedo tocar la puerta. Yo le digo si me esta puteando o que, que tengo 37 anhos y el no es mi puto carcelero para decirme cuando puedo salir de casa o no. Nunca he tenido tantas ganas de partirle la cara a alguien. En medio de toda esta aventura dantesca logramos llegar a un medio acuerdo donde me dice que ok, que mi amiga se puede quedar, pero que es la ultima vez que alguien viene, y que donde dije digo digo Diego, vamos, que el no me había amenazado con ponerme de patitas en la calle, que quedarme hasta julio estaba ok. Yo le digo que tal y como esta las cosas prefiero mi pasta y largarme ya, pero esta claro que el sujeto no la tiene, o si la tiene no me la quiere dar, en realidad me esta haciendo bullying de una manera flagrante para que me sienta mal y me marche antes y así sacar tajada.
En pleno ataque de deseperacion por la situación vivida hago la primera llamada por viber a España desde mi llegada a Holanda, realmente estoy al borde del colapso mental y necesito hablar con alguien. Cuento mi movida e intentan calmarme, pero esa noche no consigo conciliar el sueño, paso media noche escribiendo en el blog de las granainas para intentar relajarme, pero cuando tengo que empezar a contar la historia me tenso tanto que no soy capaz de seguir. Me paso media noche en vela y la otra media colgando cosas en el evernote como fotos de la habita, copias de mails y demás, por lo que pueda pasar. Finalmente he quedado con Alex al día siguiente para ir a policia  a ver que se puede hacer en esos casos, quiero cubrirme un poco las espaldas.
Me levanto temprano y por eso de estar entretenida me pongo a limpiar un poco la casa, no quiero pensar. Intercambio tres palabras con el sujeto entre ellas mi intención de seguir abriendo y cerrando la puerta de casa si el no esta, pero por no poner mas leña al fuego le digo con toda la ironía del mundo si puede poner la lavadora por mi, ya que según el soy tan estúpida.
A la hora estipulada abandono la casa para ir a la policia con Alex, el sujeto muy tunamente ha abierto la cerradura de la puerta que cerramos todas las noches mientras yo estoy en mi habitación preparándome para salir (mi habitación esta justo al lado de la puerta); yo no necesito la llave para abrir, así que cojo todo mi fajo de llaves sin darme cuenta que el sujeto me ha robado la llave de la puerta mientras estaba en la ducha o fregando el banho (únicos momentos que tuvo opción de hacerlo en realidad)Dudo entre si llevarme el portátil a mi reunión con Alex o no, pero al final lo dejo en casa tratando de poner un poco de raciocinio en todo este lío y diciendome  que no puedo andar todo el día con la casa a cuestas solo por miedo a que pase algo. Salgo de casa con mi pasaporte, por si acaso
Vamos a la policía, cuento lo que pasa y después de unas cuantas preguntas saben de quien les estoy hablando  El policía me dice que eso que me esta haciendo a mi, esas intimidaciones y trato vejatorio ya lo ha hecho antes, la ultima vez con un chico italiano, al que puso de patitas en la calle y se quedo con su dinero de la fianza, que nunca recupero. Ante semejante panorama veo que me espera un mes mas que duro donde me va a tocar tragar mucha mierda para que a este maldito estafador no se le crucen los cables y me ponga de patitas en la calle. Nos vamos a tomar unas cervezas justo enfrente de mi casa para olvidar, hace un día fantástico, en realidad el verano acaba de llegar a la ciudad, y eso no es algo que ocurra  a menudo en Holanda. La companhia me reconforta, pero mi compi cervecero tiene compromisos y debe marcharse, yo no me veo con ánimos de volver a  casa (es una mierda tener esa sensacion), así que decido ir a ver algo que me haga estar entretenida. Mientras el sinvergüenza este me "limpia" la habitación, yo estoy en el Riskjmuseum
Me encuentro fatal y no me centro en lo que estoy viendo, así que decido poner rumbo a casa, entro en el portal con la llave electrónica, cojo el ascensor y mi corazón ya se empieza a acelerar por el estres, mientras cruzo el pasillo que lleva a la puerta de casa me percato de que me falta la llave, me cago en todas les deidades conocidas y por descubrir mientras llamo al sujeto para preguntar que coño esta pasando. Le pregunto si esta en casa y me dice que no, le digo que quiero entrar en casa, que me ha robado la llave y me dice con mucha sorna que me habría dado cuenta si no hubiese dejado la puerta abierta, le digo que no la cerré porque el me prohibió hacerlo y empezamos una nueva batalla dialectica. Me siento muy estúpida por no haberme dado cuenta de esto. Entre lo nerviosa que estoy por todo lo que esta pasando solo logro entender que el pavo me dice con todo su puto morro que ya no me aguanta mas, que no voy a volver a vivir en el piso y que mis cosas ya no están, y que cuando le devuelva la llave del portal y hablemos de las cosas que he roto me las devolvera. Como para creerle.
Llamo a mi jefe, llamo a Alex, llamo  a todo el mundo, nadie esta en Amsterdam esa tarde, no se bien que hacer, estoy totalmente histérica y sobrepasada por la situación . Vuelvo a la policia y le cuento entre balbuceos lo que ha pasado. Me dan dos opciones; una de ellas esperar a que el pavo vuelva para llamarlos y entrar así a recuperar mis cosas (puedes pasar horas, dias...), otra tirar la puerta abajo, si yo estoy viviendo alli y mis cosas están dentro, independientemente que me quiten la llave, mis cosas son mías y puedo tirar la puerta abajo para recuperarlas (this is Holland).
Vuelvo a casa, por el camino llamo al sujeto pero no me coge, en pleno ataque de  desesperacion recuerdo que tengo el numero de un chico que conocí dos noches antes de cervezas, le había contado que mi compi de piso estaba en plan chungo y poco mas. Lo llamo y le suelto entre sollozos "recuerdas que te conté que mi compi de piso estaba en un plan bastante raro? Pues ha pasado esto, y quiero tirar la puerta abajo para recuperar mis cosas, por favor ayudame, y traete a alguien si puedes"
Lo se, es un planazo para hacer un sábado con una tía que solo conoces de una noche de fiesta, pero el caso es que Amit apareció con su novia. Nunca podre dejar de agradecerselo.
Para aquel entonces yo ya había hablado con un vecino y descubierto que esto no era la  primera vez que pasaba, que la casa era una vivienda social y no se tenia derecho a realquilarla, y alguna que otra cosa mas. Me volví arriba a intentar tirar la fuerza, que curiosamente la tarde anterior habían reforzado. No contaba poder hacerlo, no soy el increible Hulk ni muchisimo menos, pero había que intentarlo al menos. Entre la adrenalina, los nervios y no se que mas conseguí que la moldura de la puerta saltara y se abrieran los dos cerrojos de golpe.
Para mi deseperacion al entrar vi que efectivamente todo hacia desaparecido, mi portátil, mi ropa, hasta mi champú y mi cepillo de dientes, TODO. Llame a la policia nuevamente para contar lo que había pasado, tenia miedo que el sujeto apareciese en casa mientras rescataba lo poco que había podido salvar: mi nórdico, unas cuantas prendas recién secadas esa mañana en la lavadora secadora que el sujeto se empeña en decir que estropee, algo de comida y mi gel de banho. Tuve que dejar cosa en el piso como el perchero que había comprado porque no tenia ni como ni donde llevarlo, hasta las maletas me robo. Metí lo que pude en unas bolsas de plástico y deseche el resto. Por aquel entonces ya había llegado Amit con su novia y observaban mi desolación mientras me ayudaban a recoger lo que pude salvar.
Llego la policia y tuve que bajar a abrirles el portal, les iba contando balbuceando la historia mientas uno de los policias me  decia cada dos palabras "tranquila, calma" Nunca me he sentido tan mal en mi vida. En pleno ataque de nervios me equivoque de ascensor al subir. El edificio en realidad son dos edificios que se comunican en algunas plantas, no en todas. Precisamente en la que yo vivia eso no ocurre, nos metemos a lo largo de un pasillo que no tiene salida, y al fondo, intentando colarse por una ventana  a su casa, me encuentro al sujeto. Grito "policia, es el", el pavo sale corriendo, la policia detrás de el, y yo detrás de la poli. Las persecuciones policiales no son como en las pelis, los polis son bastante marulos corriendo escaleras abajo, el edificio es un puto laberinto y el tío se escapa.
Los polis vuelven a casa conmigo, les ensenho lo poco que he podido recuperar entre lagrimas, y ellos me dicen que poco mas pueden hacer si el tío no esta, que tengo que denunciar.
Meto las cosas como puedo en las alforjas de la bici y dejamos la puerta lo mas parecido a la apariencia de cerrada, pero ha sido un gran escandalo, las patadas, la persecucion, se habran enterado hasta en el sotano.
Me vuelvo a la comisaria totalmente desolada, no he he sentido tan mal jamas en mi vida. Imaginaos alguien que os deje en la calle sin nada en un pais que no es el tuyo, imaginaos mentalmente a esa persona recogiendo todas vuestras cosas, hurgando en el cajon de vuetra ropa interior, en los objetos personales que atesorabais con carinho, papeles que necesitabais para vivir en el extranjero, horas y horas de trabajo y esfuezo en vuestro ordenador. Jamas me he sentido tan ultrajada en toda mi vida.
La persona que había en ese momento en la comisaria no era yo, era alguien con mi mismo aspecto pero una persona totalmente fuera de si, totalmente destrozada y desvalida, que lo ha perdido todo.
Mis dos angeles de la guarda me acompanharon al sitio donde había quedado con Alex y Lorena, que me prestaron cobijo esos días tan aciagos, nunca podre dejar de agradecerles que sin conocerme de nada me acogiesen en su casa, tampoco al cunhado de Lorena la de Londres, con el que estuve hablando sin saber ni quien era pero que me llamo porque alguien le aviso de mi situación. Gracias a todos por haber hecho patria en la diaspora, por haber hecho lo que el gobierno español no hace en situaciones así.
El policia me vio tal mal que me dio el papel de la denuncia y me dijo que me fuese a casa y lo cubriese tranquilamente, que volviese al día siguiente a poner la denuncia y ya me tomaban declaracion, que hiciese con calma un listado de todo lo robado. refugiada en mi casa de acogida con otra pareja mas de espanholes les cuento la rocambolesca historia, no doy credito, no dan credito.
Un amiga me recomienda que llame al día siguiente al telefono de emergencias consulares, que eso sin duda es una emergencia. Luego empieza la odisea de intentar cancelar las tarjetas de credito espanholas desde el extranjero (es imposible llamar a un 902 desde fuera de España, así que tengo que llamar a alguien a España para que lo haga por mi)  Mis anfitriones me mandan a la cama con una pastilla para dormir, aun así me cuesta conciliar el sueño.
Es domingo, me levanto y llamo al consulado, en el telefono de atencion consular me dicen que no pueden hacer nada, que vaya el lunes al consulado a informarme. Me marcho a la policia a poner la denuncia, me paso alli tres horas. El policia que me atiende es justo lo que necesito en ese momento, me dice que mantenga la cabeza alta, que he luchado por lo mio hasta el final, que el también habría hecho los mismo, que este tío es escoria y lo van a pillar. Salgo a la calle, hace sol y me doy cuenta que hace un día que no como (el día anterior ciando iba a casa a comer ocurrio todo y después simplemente lo olvide), me siento en el burriking de Leidseplein, hace calor, la gente pasea, hay musicos callejeros tocando, la vida sigue ajena a mi desgracia. Me encuentro con la suficiente fuerza moral como para poder llamar a mi familia y contarles lo sucedido sin que salgan corriendo al aeropuerto a coger un avion rumbo a Holanda. La noche anterior solo pensaba en coger un avion y reunirme con mis seres queridos, con mis amigos y mi gato, que afortunadamente o estaba aquí..a saber lo que este desgraciado podía haberle hecho a mi pobre gato...
El lunes vuelvo a la comisaria a primera hora, a intentar que alguien me acompanhe a mirar en las zonas comunes del edificio, nadie puede venir ese día, me dicen que puedo ir yo sola, pero me da miedo toparme con ese sujeto a solas, una persona con tan pocos escrupulos quiza tampoco los tenga para hacerme danho. Cuando estoy tratando de localizar al presidente de la corporacion arrendataria del edificio me topo de frente con el sujeto saliendo de la zona de trasteros, yo lo miro, el me mira, nadie hace nada, veo como se mete en su guarida a agazaparse mientras llamo a la policia. Aparecen 3 coches al cabo de un rato, mientras hablo por telefono con la poli el sujeto me llama, llama nuevamente al rato, le cojo y me dice algo así como "eres muy estúpida, tienes un gran problema" Le pregunto por mis cosas y dice algo así como que se ha librado de ellas hoy, o se va a librar de ellas, las ha vendido o algo así. Estoy tan nerviosa que a duras penas le entiendo, Voy con tres polis a la puerta de su casa mientas otros tres vigilan en el resto del edificio por si se escapa. Llaman mil veces, el sujeto no abre. Mientras voy camino del consulado me llama nuevamente, aconsejada por un policia pongo su numero en la lista negra para que no me de mas la chapa. El sujeto llama a mi curro preguntando por mi, una pava llama al curro preguntando por mi, y diciendo que comos ellos son las personas responsables de mi en Holanda, que si yo no pago los desperfectos,, tendran que hacerlo ellos;  molestan a mi jefe, molestan a todo el mundo.
Finalmente después de una llamada desde un numero privado de una pava intentando sonsacarme informacion, decido cambiar el numero. Tengo que contestar a los numero privados, puede ser la policia, y cada vez que suena el movil me da un vuelco el corazón.
En el consulado me dicen que no pueden hacer nada, que hace anhos que no hay dinero para asesoria juridica, ni siquiera para un asistente social. Soy consciente de que el personal que esta alli hace lo que puede con los medios de los que dispone, que son lamentables, todo hay que decirlo. El consulado de España en Amsterdam esta que se cae a cachos, cada silla de sus padre y de su madre, con unos servicios en un estado lamentable. Bien podria ser el consulado de cualquier país del tercer mundo, o una pension de mala muerte. Me remiten a un servicio de justicia gratuita, holandesa, claro, que en este país llamado España no hay dinero para estas cosas; no hay dinero para asesorar a un ciudadano que ha pasado por algo así en un país que no es el suyo; que se ha tenido que ir de su país en busca de un trabajo después de media vida estudiando para terminar una carrera infinita. Aqui solo hay dinero para rescatar a Bankia, perdonar la estafa a Urdangarin y mantener a un monton de chupopteros. Asi nos va.
Y aquí sigo, esperando, confiando en que la justicia siga su cauce y este malnacido que ha sido el unico borron en estos dos meses de experiencia (y menudo borron, vaya) pague por lo que me ha hecho pasar, por lo que aun estoy pasando. Y a que alguien me devuelva la esperanza en la humanidad.



miércoles, 9 de mayo de 2012

Queen's day

No es que yo sienta simpatía por la monarquía, más allá de la princesa Leia y el cariño que sentimos las granaínas por la reina de Inglaterra gracias al Grupo de Expertos Solynieve, pero después de un mes viviendo en Holanda y de oir mil y una cosas acerca de la madre de todas las fiestas, del despiporre hecho ciudad, pues como que a una le pica la curiosidad. Y si encima semejante fiestón lo hacemos coincidir con mi primera visita en la diápora después de llevar casi un mes de vida monacal en lo que a excesos etíticos se refiere, pues qué quéreis que os diga, no me pasaban las horas para semejante momento.
La fiesta esta es, cuando poco, curiosa, porque va cambiando de fecha según el cumpleaños de la reina en cuestión, y ahora mismo el cumpleaños que se celebra es el de una reina que ya se murió, pero como su hija y actual reina resulta que cumple en enero y por estos lares no son buenas fechas como para hacer una fiesta en la calle, pues decidió dejarlo donde estaba para que la gente pudiese celebrar este día por todo lo alto.
Ya llevaba semanas observando como los lineales de los sumermercados se iban llenando del color naranja, como la ciudad se iba engalanando para la ocasión, primero con los cacharros de feria en la Plaza Dam.
Luego con esos carteles pseudoapocalípticos colocados en los principales puntos de la ciudad que contaban las horas para tamaño evento

Y llegó el día, o más bien la tarde anterior, y la ciudad se dio a la fiesta y el desenfreno, y desde tempranas horas de la tarde ya te podías encontrar a gente engalanada para la ocasión bebiendo en una terraza, las primeras marcas en el suelo reservando el puesto para el mercadillo del día siguiente, y muchas, muchas ganas de fiesta.
 
Desde batukadas a conciertos en las angostas calles del centro con escenarios flotantes montados directamente sobre el canal
Este país puede tener muchos defectos, entre ellos este clima tan infame, el nefasto servicio que se da en los bares y restaurantes por unos precios desorbitados, la comida, tener que pagar por casi todo, estar gobernado por la ultraderecha (algo que no deja de chirriar con esa idea de tolerancia y buenrollismo que tenemos de los holandeses en general, pero que es un hecho constatado); y vale que esto es Europa y aqui los bares cierren a horas tempranas para la mentalidad española, pero lo que no se le puede negar a esta peña es que saben divertirse, y que cuando hay que hacerlo lo dan todo, pero todo todo.
El día de la reina en cuestión es una fiesta de día, de las típicas fiestas que te levantas temprano, empiezas a beber y a la 1 de la tarde ya no sabes ni donde tienes el pie izquierdo. He de decir que el concepto de fiesta de día es algo que me fascina, tiene algo de especial eso de no tener que agazaparse en la oscuridad de la noche para chuzar a base de bien, sino hacer público el estado de embriaguez colectivo, sentarte en un banco a retozar al sol mientras observas a la gente pasar, y volver a casa al caer de la noche tambaleándote de felicidad. Tambien tienen algo como de antaño, recuerdos de sesión vermú y verbenas, tan  ligadas a la idiosincrasia gallega. Creo que las borracheras más de risas y de las que mejores recuerdos tengo han sido siempre de día, porque uno sabe a qué hora empieza a beber, pero es que eso de tener todo el día y toda la noche por delante no tiene precio!
El día en cuestión amaneció magnífico, es más, ha sido el mejor día que hemos tenido desde mi llegada a este país. Días antes, semanas incluso, el accuweather amenazaba con mandar el diluvio universal y aguar la fiesta más si cabe, que ya es difícil en una ciudad cubierta de canales, pero llegó la fecha señalada y era imposible vislumbrar una sola nube en el horizonte. Los conspiranoicos dicen que lo mismo que en determinados lugares se bombardean nubes para que suelten agua donde no llueve, que aquí se dedican a desintegrar las nubes precisamente para evitar eso, ya que no es normal que en una ciudad donde el color natural del cielo sea el gris, de pronto llegue el 30 de abril y el sol luzca espectacular.
Conspiración o no, el sol brillaba en lo alto en todo su esplendor cuando salimos de casa provistas de provisiones y empezamos a cruzarnos con las barcas más madrugadoras.
Como no es plan empezar a beber copazos después de desayunar con el sol cayendo a plomo nos dirigimos a un supermercado para comprar birras. Primer escollo: en el supermercado en cuestión han desaparecido, se han desintegrado, los lineales de cerveza. Recordáis aquel pasaje de "la historia interminable" donde Atreyu está observando la nada? Pues tal cual.
Pero como no somos mujeres de esas que aceptan un no por respuesta así sin más nos dirigimos a un segundo supermercado. Entro y veo un palé entero del ansiado líquiso, y encima fresquito....mmmmm, y justo al lado un cartel que tanto podía estar en chino como en arameo porque lo único que alcanzo a entender es que habla de tan señalada fecha como es hoy. Muy amablemente le pido a un chico que me lo traduzca y me dice que en el día de hoy solo se puede comprar la cerveza por unidades, una sola unidad por persona y compra: 1 lata= 1unidad, 1 pack de 6 latas=1 unidad, 1pack de 14 latas= 1 unidad, 3 latas sueltas= error!!!!!!! Los packs de 6 se han agotado, y cargar con 14 cervezas se nos antoja demasiado teniendo en cuenta que tenemos las mochilas llenas de combinados de alta graduación, así que quedamos abocadas al momento absurdo de entrar y salir varias veces del super comprando una lata de cada vez, sin poder evitar que nos de la risa tanto a nosotras como a la mitad del personal del supermercado ante lo absurdo de la situacion, a la que podríamos poner esta música, o esta otra .
Ya de hacer el gañán, hacerlo por algo, así que nos decantamos por un segundo desayuno acorde con la ocasión. Una cerveza de 11,6% de alcohol...casi ná.
Es la típica cerveza que puedes encontrarte por estos lares, tan amantes de cervezas aguadas como La Heineken como de cervezas potentes y con cuerpo, como esta. La lata está del tiempo, y aún así entra sola...medio litro después ya estamos achispadas y dispuestas para dejarnos poseer por el espíritu de la fiesta.
Si hay que explicarle de qué va el día de la reina a alguien que nunca haya estado aquí podríamos definirlo como una mezcla entre un concierto de la París de Noia, el feirón de los Mallos, Os Caneiros y con toda la gente vestida como si el equipo local fuese a jugar la final de la Champions League. Si lo mezclas todo sale algo bastante bizarro y molón, no se puede negar.
El Queen's day es básicamente convertir el centro de Amsterdam en un megamercadillo donde todo es susceptible de ser vendido y comprado.
Lámparas maravillosas y baratijas varias

De lo bueno lo mejor, y de lo mejor lo superior

Muñecas terroríficas

Clásicos de hoy y de siempre

Hay que ser muy macho para comprarse estos pantalones

Y como no, Disney




Tambien te puedes ver teletransportado a un concierto de la Paris de Noia pero en holandés, con el resultado de que todo dios se sabe las letras y las canta menos tú, y porque corres el riesgo de que algún viejo te intercepte y te saque a bailar. En el bar de enfrente de este escenario te son muy de organizar karaokes de clásicos de hoy y de siempre del cancionero holandés los domingos por la tarde. Un día si me atrevo y estoy lo suficientemente borracha me pasaré por ahí a presenciar el espectáculo.
Y bueno, es como ir a Os Caneiros (conste que yo nunca he ido) pero nadie te tira vino ni te rompe la camiseta, o sea que te quedas con lo de los barcos y lo de chuzarse como piojos.

Equilibrios imposibles
Los canales en general y los barcos en particular son reconvertidos en discotecas ambulantes. Sigo sin entender como en todo el día no vi a ni una sola persona caerse al canal, ni una sola pelea a pesar de que la ciudad entera estaba borracha, ni como no muere nadie ahogado este día. Yo si vuelvo a estar en este país para tamaño evento quiero ir en un barco, sí o sí.
Y bueno, ya para rematar está lo de la equipación oficial de ese día, toda la ciudad es de un naranja que por numeroso acaba dañando a la vista. Y como para casi todo, hay gustos para todos
El arreglao pero informal

Mis bichos :)

La princesa

El rey

El hombre sin rostro

Luego solo hay que dejarse llevar, sentarse en algún muelle a hablar con un desconocido y dejar que el alcohol y la naturaleza sigan su curso. Y así horas después podrás tener fotos tan absurdas como estas
No necesito a nadie que destroce mi reputación. Yo solita me basto y me sobro

Quién dijo que las pornochachas estaban pasadas de moda?
 Y qué mejor manera de acabar una fiesta que con música en directo?
 
Y los que nos mola hacer el gañán y cantar como hienas!
Y nada mejor antes de irse a casa que encontrar un tesoro abandonado y celebrar tamaño hallazgo con la ingesta de un pastelito psicotrópico
  Y a la mañana siguiente levantarse, y, como siempre, encontrar solo despojos